A gritos de ¡fuera!, ¡fuera! de Oaxaca, un grupo de habitantes del municipio de San Francisco Telixtlahuaca protestaron a las afueras de la Catedral Metropolitana en demanda de la renuncia del arzobispo José Luis Chávez Botello, a quien responsabilizan de la muerte del párroco Miguel Ángel Moreno.
Con pancartas con leyendas contra monseñor Botello, los manifestantes lo acusaron de tratar de imponer a Leonel García como párroco y administrador general de la iglesia en Telixtlahuaca a fin de destituir al entonces padre Ángel Moreno como represalia a las denuncias hechas de casos de pederastía registrados en la iglesia católica.
Señalaron al prelado de provocar la muerte del párroco de Telixtlahuaca, Miguel Ángel Moreno, a quien buscó sustituir por exhibir y denunciar casos de pederastía cometidos en la iglesia católica y a los cuales presuntamente brindó protección.
Trató, dijeron, de imponer a Leonel García como párroco, incluso lo intentó en dos ocasiones cuando aún estaba en funciones el padre Miguel Ángel Moreno, por lo que a raíz de la presión y hostigamiento que sufrió su enfermedad se complicó y murió.
"El padre murió al saber toda esta situación, por eso, culpamos a Botello de ocasionar la muerte se nuestro párroco", expresó Rosario García, una de las inconformes.
Recordó que el padre Miguel fue uno de los que denunció los abusos sexuales de su homólogo Gerardo Silvestre Hernández cometido contra un centenar de niños y jóvenes en municipios indígenas de la Sierra Norte. Por estos casos, Silvestre Hernández fue sentenciado a 16 años de prisión.
"Queremos la salida de Botello porque ha agraviado a todos los católicos de San Francisco Telixtlahuaca, pero no solo de ahí de muchas parroquias de distintos municipios y a los sacerdotes que actúan correctamente no los miran bien y buscan destituirlos para colocar a sus allegados, como pasa en la política", acusó Óscar Cruz, otro de los inconformes.
Agregaron que van a buscar las vías necesarias para que se escuche la voz de la comunidad católica a fin de lograr la salida del arzobispo de Oaxaca y otros padres que conforman la Arquidiócesis de Oaxaca, entre ellos el vocero, José Guadalupe Barragán Oliva.
"Él solo quiere quedar bien con el gobierno, con los pederastas y con su bolsillo porque también se ha enriquecido siendo arzobispo, porque a pesar de que su tiempo ya se cumplió no quiere dejar el cargo", manifestó.
En tanto que, mencionaron que serán ellos quienes elegirán el párroco para su iglesia y no van a permitir la entrada de ningún enviado del arzobispo.
