SAN LUIS BELTRÁN, Oaxaca.- El espacio de este camposanto no ha sido suficiente para la población oaxaqueña; durante cinco décadas ha albergado a miles de difuntos que volvieron necesaria la ampliación del panteón Jardín, el segundo más grande del municipio de Oaxaca de Juárez y según sus trabajadores, uno de los más tradicionales.
Desde la década de los 70, este panteón ha albergado a difuntos capitalinos y de municipios conurbados, como San Andrés Huayápam y San Agustín Yatareni; actualmente, la capacidad está prácticamente al 100 por ciento, pues están registradas más de 11 mil tumbas en el lugar.
Los caminos para llegar al panteón Jardín se reducen en dos vías: la ruta del Camino Real, cruzando por la colinas de San Felipe del Agua en la agencia municipal de Donají, o por la ruta rápida en la calle Panteón Jardín, a la cual uno accede en una desviación de la carretera federal 190, en inmediaciones del IEEPO.
Un camposanto en las faldas del cerro de San Felipe. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
"Pero siempre es el Panteón General; es verdad que no hay una velada oficial en el Jardín, pero también es cierto que miles de personas visitan el camposanto en esta importante fecha; imagínese si una sola persona viniera por tumba, cuántos serían, ¡pero vienen familias!", comentó Martín Antonio Vásquez, encargado del panteón.
A sus 36 años de edad, más de dos terceras partes de su vida las ha pasado trabajando en cementerios, 20 años laborando y limpiando tumbas en el Xochimilco, el San Miguel o el Ex Marquesado... desde el 2010, él es el encargado del panteón Jardín.
Año tras año es muy retratado el panteón San Miguel, porque es el más céntrico y grande, pero enseguida está el Jardín; el 31 de octubre y 1 de noviembre abrimos completamente las puertas porque se hacen ríos de gente que chocan hombro con hombro
Antonio Vásquez destacó que la base del camposanto consta de 14 trabajadores, pero que en esta temporada recibieron el apoyo de 6 suplentes por el incremento en la carga de trabajo.
La tumba del Perico
Muy cerca de la entrada del panteón, en el norte, resalta un pequeño mausoleo con cristales labrados que muestran un niño beisbolista; al interior de las ventanas se aprecian decenas de figuras angelicales de porcelana, pericos disecados y una decena de trofeos ganados por el Perico, Daniel Jarquín Zayas.
El Perico Jarquín era el jugador número 9 del equipo local Pericos; lamentablemente, en 1998, un grupo de secustradores lo privó de su libertad y lo embozaron con cinta canela, cubriendo su nariz y boca... el pequeño murió a la edad de 9 años.
Anualmente, la tumba es visitada por su padre, quien siempre recuerda a su jugador de beisbol, al cual inmortalizó en las ornamentas, trofeos, juguetes y ángeles que colocó en su sepulcro.
El santuario del Perico Daniel Jarquín, en el panteón Jardín. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
Costos de exhumación y perpetuidad
"Vine a verlos porque ya tenía mucho tiempo sin visitarlos, quiero que les coloquen flores y por fin construirles una tumba, al menos que el joven les haga montículos de tierra", comenta doña Isabel Martínez, mujer que supera los 80 años y que acompañada de su nuera Beatriz y su familiar Flavia, acudió a visitar a sus muertitos.
Se trata de las tumbas de la familia Rojas y Pacheco Martínez, donde se encuentran la madre y el hijo de doña Isabel.
Beatriz comentó a NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca, que además de la familia de su esposo, su madre también está enterrada en el panteón Jardín y tiene intenciones de exhumarla para cremarla y consagrarla en otro nicho que construyeron.
Doña Isabel Martínez visitó a su madre e hijos que descansan eternamente. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
"Pregunté a unos servicios fúnebres (del centro de la capital) y por sacarla y cremarla me cobrarían 60 mil pesos; aquí en el panteón pregunté y por extraerla serían 25 mil pesos, más 10 mil pesos de la cremación, 25 mil pesos más barato", comentó Beatriz.
La mujer comentó que al preguntar qué sucedería con el espacio de perpetuidad de su madre, la administración de panteones lo adquiriría a un precio de 125 mil pesos.
Crestas de Gallo, afectadas por lluvias
"Conviene más comprarlas en maceta que separadas, porque el vendedor selecciona las mejores de la producción; el cempasúchil se vende en unas macetas de 25 y 35 pesos, pero si quiere comprar al mayoreo o 150 flores, le saldrá como en 300 pesos", comentó José Domínguez, quien no vendió cresta de gallo por la putrefacción que causó la lluvia en cultivos.
El joven José Benítez muestra las crestas de gallo que no se dieron. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
El comerciante José vende todos los días en las afueras del panteón Jardín de la agencia municipal San Luis Beltrán, y comentó que por las lluvias el precio se duplicó; en 2016, 12 docenas (144 flores) tenían un valor de 140 a 150 pesos.
"No se me dio la cresta de gallo y tendré que buscar otro productor que tenga flores aterciopeladas y rojas, plumosas y grandes", comentó Benítez.
El vendedor mencionó que los precios de la borla o cresta de gallo aumentarán porque las lluvias pudrieron las plantaciones; "unas se lograron salvar, pero se quedan manchadas porque el agua con el sol las quema, esas no las quiere la gente", comentó sobre las flores de la temporada y su venta.
Se pudren o se manchan de negro las crestas de gallo, por exceso de agua. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
