Vecinos de la calle Zapoteca, en la agencia municipal de San Martín Mexicápam, caminan literalmente dentro del arroyo Monte Albán para salir de sus casas.
Durante años las autoridades han desdeñado a las personas que habitan en las márgenes, pues a la fecha carecen de todos los servicios básicos.
El tramo de aproximadamente 400 metros de longitud, localizado entre las calles Monte Albán y Huaves, no está pavimentado, por lo tanto los habitantes transitan entre las piedras y basura que arrastra el agua en temporada de lluvias.
El agua arrastra piedras y agua al camino. FOTO: Emilio Morales
Esther López saltó el arroyo en por lo menos tres ocasiones para comprar en la tienda más cercana los ingredientes para preparar el desayuno de su familia.
“Ahorita esta tranquilo porque apenas empezaron las lluvias, pero ya que lleve más agua esto se pone imposible, debemos buscar la forma de salir de nuestras casas”, reveló.
La vecina de la calle Monte Albán comentó que entre los vecinos realizan cooperaciones para pagar a una retroescavadora y la máquina remueva las piedras y residuos que dejó el agua de lluvia; y para que empareje la calle.
Sin embargo, reconoció, estos trabajos sirven por muy poco tiempo porque son improvisados.
Rastro de la maquinaria que emparejó una de las calles FOTO: Emilio Morales
“Apenas ayer vino la máquina y removió la tierra, vinieron los volteros y echaron más tierra, y luego la esparcieron, y ahora ya esta todo igual que antes; el agua se llevó la tierra”, agregó.
El agua de lluvia que baja de las calles de la colonia Monte Albán desembocó a este arroyo, sigue por la avenida Monte Albán y, finalmente, llega hasta las riveras del río Atoyac.
López denunció que las autoridades estatales y municipales les han prometido que pavimentarán este arroyo, como le hicieron con la parte de abajo -lo que actualmente es la avenida Monte Albán-; pero no cumplen.
“Los presidentes municipales que llegan siempre dicen que nos van a ayudar, pero simplemente no hacen nada”, señaló.
Otro de los vecinos explicó que, aunque carecen de recursos económicos, solo ellos han proporcionado mantenimiento a esta vialidad, para garantizar el accesos a sus hogares.
Los vecinos solo pueden salir de sus casas a través del arroyo. FOTO: Emilio Morales
Denunció que los responsables de una construcción cercana cerraron la zanja, que los pobladores habían realilzado a un costado del arroyo, para conducir el agua hasta la Avenida Monte Albán, y así evitar que deslave del terreno.
Los habitantes reprocharon la falta de atención gubernamental para resolver las necesidades de su calle.
En el entronque del arroyo con la Avenida Monte Albán, el agua desgastó el pavimiento de concreto y se formaron baches de un metro de diámetro, aproximadamente. Los automovilistas y camioneros que bajan de la parte alta deben rodearlos, e incluso, invadir carril para no caer.
Baja "agua apestosa"
Aún cuando deja de llover, durante los dos días siguientes el agua sucia sigue escurriendo por el arroyo y la avenida Monte Albán, denunciaron los dueños de las casas localizadas en esta última vialidad.
“El agua siguen bajando aun cuando ya dejó de llover, y apesta a caño, nos comentaron que ya no se trata de agua de lluvia sino del drenaje de las casas de la parte alta de la colonia Monte Albán”, expresó, uno de los afectados.
En esta avenida que entronca con las riberas del río Atoyac, quedan restos de basura, piedras y tierra que el agua arrastró a su paso desde el cerro.
Agua pestilente se concentra durante días en la Avenida. FOTO: Emilio Morales
Suspenden clases por lluvias intensas
Los maestros y el Comité de Padres de Familia de la Primaria Víctor Bravo Ahuja de la Colonia Monte Albán acordaron suspender labores desde ayer debido a la intensidad de las lluvias provocadas por la tormenta tropical Beatriz, un día antes de que fuera suspendido por el gobierno del estado.
A través de vehículos con altoparlantes anunciaron a los vecinos, durante la tarde del miércoles, del cierre del plantel.
A este plantel acuden 228 niños que son atendidos por 19 maestros; de acuerdo con los datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Contienen agua con paredes de lámina
“Cuando llueve aquí baja todo el agua de la parte alta, que viene con basura, ramas y piedras”, expresó, Leonor Martínez, vecina de este asentamiento.
Las casas, que en su mayoría son de lámina, están instaladas a centímetros del arroyo; en consecuencia, el agua llega hasta la puerta de los hogares en los días más intensos durante la temporada de lluvias.
Sin embargo, Martínez aseguró que las láminas detienen el agua para que no ingrese hasta su cocina, que es lo más cercano al arroyo.
Mientras realizaba tortillas, este mujer aclaró que no son paracaidistas, pues a ella pagó este terreno a un comunero de San Martín Mexicapam.
“No tenemos agua potable ni drenaje, por eso nos abastecemos del agua de un pozo”, comentó.
Los propietarios de estas viviendas son, en su mayoría, comuneros de San Martín Mexicapam que han ocupado estos predios desde hace más de 10 años.
