El ex secretario de Organización de la Sección 22, Ezequiel Rosales Carreño, aseguró que su expulsión del movimiento magisterial decretada por el Congreso Político Educativo fue una aberración política porque no tuvo derecho a defenderse de denostaciones e infundios,
“Es algo inédito, jamás visto en los 38 años del movimiento, que lamentablemente puede sentar un mal precedente”, afirmó.
Quien asumió en 2007 el liderazgo de la gremial, tras la dimisión del entonces secretario general, Enrique Rueda Pacheco, sostuvo que la sanción atenta contra sus derechos políticos sindicales y de los propios principios rectores invocados para su aplicación.
Si bien –anotó–, el Principio Rector número siete, dispone que el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación (MDTEO) es independiente de la burguesía, el Estado y los partidos políticos, “también permite la libre militancia política de sus agremiados”.
Además, observó que fue candidato a diputado local por el PRD en las recientes elecciones –argumento de su expulsión–, por postulación de su organización social, el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB), más no por la Sección 22.
Subrayó que la sanción también atenta contra las garantías ciudadanas consagradas en la Constitución Política, para votar y ser votado: “Eso no se puede permitir”.
Consideró que la propuesta de su expulsión está ligada a intereses extraños al interior del MDTEO, porque no surgió de un acuerdo de delegación sindical, sectorial o regional.
“Se me hace extraño que sólo a mí se me haya sancionado y no a quienes fueron candidatos del PRI, PAN, PVEM, MC, PES, PUP, PSD, PT e incluso de Morena”.
Ante esto, destacó que recurrirá a todas las instancias del MDTEO para la reconsideración de su expulsión y así se restablezcan sus derechos, fundamentalmente, por no haber tenido derecho a la defensa.
“Este hecho no puede quedar así porque daría pie a que quien no coincida con ciertas posiciones con el grupo mayoritario, sea denostado y expulsado”, enfatizó.
Rosales Carreño, miembro de la Liga Clasista Magisterial y Popular, una de las corrientes políticos del MDTEO, dijo que su sanción también resulta injusta, porque no se valoró su decisión de tomar las riendas de la Sección 22, a la salida de Rueda Pacheco, para agrupar de nuevo al movimiento, después de la gran represión gubernamental en 2006.
“El gobierno tenía toda la intención de aplastarnos, si no tomo la batuta con valor y convicción para sostenerlo se hubiera hundido. Aunque no lo hice solo, lo hice con la ayuda del resto de la dirigencia, de la Asamblea Estatal, de las bases y del pueblo, quienes se mantuvieron firmes”, terminó.
