Tan sólo 14 años después del movimiento social en contra del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, algunos de sus principales protagonistas vuelven a encontrarse aunque ahora en posiciones políticas distintas. Hoy Horacio Sosa Villavicencio, hermano de Flavio, vocero de la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca (APPO); Heliodoro Díaz Escárraga, secretario general de gobierno con Ulises Ruiz Ortiz, y Olga Sánchez Cordero, exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo único que piden es que el tiempo no vuelva y cada uno por motivos diferentes.
El 14 de junio de 2006 la decisión de Ruiz Ortiz de desalojar a los profesores de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CSNTE), que mantenían un plantón en el Zócalo de la capital del estado, generó uno de los movimientos sociales más importantes de Oaxaca, con la participación activa de decenas de organizaciones sindicales, sociales y campesinas, entre ellas la APPO, cuyo vocero principal fue Flavio Sosa Villavicencio.
La agresión que se adjudicó al entonces secretario general de gobierno, Jorge Franco Vargas, fue un verdadero fracaso y lo único que logró fue una importante movilización social para exigir la renuncia de Ruiz Ortiz.
El fracaso fue tal que un mes después del fallado operativo policial, encabezado por el entonces director de seguridad pública, José Manuel Vera Salinas, el gobernador removió de su cargo a Franco Vargas, Vera Salinas y la secretaria de Protección Ciudadana, Alma López Vásquez.
De esta forma, el 10 de julio de 2006, el diputado federal con licencia Díaz Escárraga llegó a la Secretaría General de Gobierno, en medio de un clima de crispación social por la intervención de la Policía Federal, detenciones arbitrarias, crímenes y agresiones de todo tipo en contra de la población. Más de una veintena de personas muertas fueron debidamente identificadas.
En las calles de la ciudad, tanquetas, helicópteros, tanques lanza-agua y policías previstos con armamento de combate enfrentaban en barricadas a los habitantes de colonias, barrios y hasta estudiantes de la UABJO.
Las detenciones
En este contexto, Flavio y Horacio Sosa Villavicencio, como cabezas visibles de la APPO, intentaban evadir a los cuerpos policiales que pretendían detenerlos por su participación en el movimiento social, pero finalmente fueron aprehendidos el 14 de diciembre del 2006 en la Ciudad de México, junto a sus compañeros Ignacio García Maldonado y Marcelino Coache Verano.
Los detenidos fueron trasladados en un convoy custodiado por elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y la Agencia Federal de Investigación al penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Eestado de México, a petición del gobernador Ruiz Ortiz, quien los consideraba delincuentes de alta peligrosidad. En un operativo que sin duda fue de conocimiento del responsable de la política interna de la entidad, Díaz Escárraga.
El 18 de agosto del 2007 Horacio fue liberado, en tanto que su hermano Flavio no sería dejado en libertad hasta el 19 de abril del 2008, después de permanecer en distintos penales federales y estatales.
Las investigaciones
De los hechos registrados en Oaxaca conocería la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a petición de legisladores federales, quien en octubre del 2007 resolvió investigar el conjunto de acontecimientos acaecidos de mayo de 2006 a enero de 2007 que alteraron el orden público y la seguridad en la ciudad de Oaxaca.
Además de que los temas de la investigación se concentrarán en: probable violación de garantías individuales en perjuicio de personas determinadas, probable violación generalizada de garantías individuales, probables excesos de las fuerzas policíacas municipales, estatales y federales, y probable omisión o pasividad de estas mismas autoridades para restaurar y mantener el orden público.
Una de las magistradas que firmaron la resolución fue Olga Cordero Sánchez, la primera mujer notaria por oposición en la Ciudad de México.
Pero los tiempos cambian y hoy, Olga Sánchez Cordero es secretaria de Gobernación en el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador; Horacio Sosa Villavicencio es diputado local y presidente de la Junta de Coordinación Política de la 64 Legislatura; y Heliodoro Díaz Escárraga, estuvo ayer a nada de ser delegado designado de la Secretaria de Gobernación, lo que hubiera actualizado esa vieja historia.
Político ortodoxo
La fracción del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), al que pertenece y encabeza en el Congreso Horacio, solicitó ayer temorano reconsiderar a Sánchez Cordero la designación de Díaz Escárraga por su participación en la estrategia de represión del movimiento social del 2006. Claro, Horacio pudo haber tenido motivos personales para oponerse a la designación, pero Díaz Escárraga es un político poco ortodoxo.
Lo demostró el 27 de diciembre de 2014, cuando siendo coordinador de la región sur del Infonavit, de la que era titular en ese entonces el actual gobernador Alejandro Murat Hinojosa, al presumir en su perfil de Facebook el regalo navideño a su hijo, un automóvil marca Porsche, con valor un aproximado de 1 millón 400 mil pesos.
Díaz Escárraga fue hasta hace unos días coordinador de Protección Civil y su renuncia trascendió a través de las redes sociales.
Díaz Escárraga rechazó el cargo
Más tarde, a través de las redes sociales se dio a conocer que Díaz Escárraga decidió no ocupar el cargo como delegado de la Secretaría de Gobernación para Oaxaca; bajo la consideración de que “no es oportuno participar en el servicio público esto a favor de la unidad y armonía del estado”.
Horas más tarde, fue la Segob quien informó a través de un comunicado la designación de Jesús Romero López como encargado de despacho de la oficina de la dependencia federal en el estado de Oaxaca.
