No todos lo saben, pero en el país cada 11 de noviembre se celebra a aquellos trabajadores que forjan el acero y que con ayuda de la soldadura crean diversas piezas, herramientas o muebles para el uso común o laboral, los herreros.
Hoy están de fiesta todos aquellos herreros, balconeros, aluminadores y forjadores, que al igual que el dios griego Hefestos, son un eslabón en la productividad que tenga que ver con el metal.
Te sorprenderá conocer algunos datos sobre los hombres y mujeres, que dedican su vida a esta labor de construcción y mantenimiento.
El trabajo del herrero consiste en dar forma y acabado al fierro, diseñando estructuras de metal, usando barras y diversos complementos para unir con soldadura, labor que se concreta en decenas de barandales, protectores para ventanas y puertas e incluso portones para las casas o negocios.
De los 284 mil herreros que hay en el país, 99.7% son hombres y 0.3% mujeres. La mitad de ellos se concentran en siete entidades: Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Puebla y Veracruz.
En Oaxaca hubo una importante fundidora, la cuál se encargó de producir piezas como campanas y otros artefactos de metal, en una zona poniente de la capital. Actualmente esa colonia es conocida como La Fundición.
