De acuerdo con los testimonios de las víctimas, fueron ingresadas por la fuerza al Palacio Municipal de Cancún y agredidas sexualmente por policías. Una de ellas relata que al momento de ser “levantada” un policía introdujo la mano en su vagina. Otra de ellas contó en entrevista con el portal Animal Político que fue puesta en cuclillas y levantada con los dedos insertados en su vagina.
Las agresiones sexuales a las detenidas ocurrieron minutos después de que un grupo de alrededor de 20 policías salió de un costado del edificio municipal para disuadir la manifestación a balazos, con el uso de armas largas como ametralladoras y rifles, así como pistolas de calibre 9 milímetros.
En las 11 quejas presentadas ante la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo, integradas en una denuncia colectiva, destacan también heridas que van desde hematomas hasta cortaduras que tuvieron que ser cocidas, provocadas por macanazos, estirones y empujones durante la detención.
Otros manifestantes que no fueron arrestados también sufrieron golpes y heridas de bala por parte de los uniformados.
Julián Ramírez, director del Colegio Kukulcán, quien se encontraba en la manifestación y fue detenido, afirmó:
“Vivimos un infierno por la represión de los policías”, quienes arrastraron al Palacio Municipal a varias muchachas detenidas, “las manosearon, amenazaron de muerte y golpearon, al igual que a mí”.
"A los policías no les importó que había todo tipo de personas en la manifestación, incluso niños. Se fueron también sobre aquellos, que estaban grabando”. Añadió.
Pese a un fuerte golpe en la parte izquierda del hueso frontal de la cabeza, que le dejó una cicatriz de unos 10 centímetros, que abarca desde el nacimiento del cabello hasta la altura de la nariz, moretones y golpes diversos en el rostro, afirma tajante: la ciudadanía está harta de tantos asesinatos de mujeres.
Ramírez es director de la escuela donde estudiaba Bianca Alejandrina Lorenzana, la joven brutalmente asesinada el pasado fin de semana, recuerda que decidió a acompañar a alumnas y alumnos indignados por lo sucedido, sin imaginar que serían reprimidos a balazos y sometidos a golpes y vejaciones.
Entrevistado luego de interponer ante la Vicefiscalía una denuncia judicial contra agentes de la policía por la golpiza que recibió durante la represión, lamenta que en la entidad no haya una política de seguridad pública que remedie la situación. “La población está harta, pues Cancún dejó de ser un paraíso para ser un lugar donde están asesinando a mujeres”.
También señala que fue testigo de cómo los policías, en su mayoría municipales, se lanzaron contra la gente y la agredieron con saña. Incluso, vio cómo golpeaban con una tonfa a un alumno que estaba en el suelo, indefenso. “Intervine y acabé agredido y detenido en el Palacio Municipal”.
“En un momento comenzó a salir gran cantidad de policías de los costados del Palacio Municipal, quienes accionaron sus armas de fuego. Escuché cómo gritaban “¡pinches viejas, put.. ahora sí van aprender!”, al tiempo que golpeaban con las macanas a los que se topaban a su paso”.
El profesor señala que trató de ayudar a todo tipo de personas en la manifestación, en la que, incluso, había niños, contra los que arremetieron porque estaban grabando. Al ver que había muchas cámaras, hubo policías que se quitaron las casacas para no ser identificados.
Lamenta que “estaba la Guardia Nacional y, pese a que tiene la obligación de salvaguardar la integridad de los ciudadanos, no hizo nada, tardó mucho en aparecer”.
“Cuando me detuvieron, me golpearon y patearon. Dije que la chica muerta era mi alumna, pero respondieron que me iban a dejar peor que a ella, y cuando indiqué que era de Derechos Humanos, siguieron golpeándome y expresaron que ‘a la ver… los derechos humanos’”.
Durante el tiroteo de la policía dos periodistas que se encontraban en el lugar también fueron heridos de bala, ambos en la misma parte del cuerpo, el muslo derecho.
El día miércoles por la tarde las víctimas de represión policial acudieron a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo para colaborar en las investigaciones y determinar a los responsables.
En tanto, desde el martes por la noche el gobernador Carlos Joaquín González informó que aceptó la renuncia temporal del secretario de Seguridad Pública estatal y responsable del Mando Único, Alberto Capella Ibarra. Ese mismo día por la mañana fue removido de su cargo el titular de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, Eduardo Santamaría, recomendado para ese puesto por el propio Capella Ibarra.
Por su parte, la periodista Lydia Cacho pidió que investiguen a Alberto Capella, pues “todo está vinculado a la desaparición y feminicidios de mujeres por #TrataDePersonas incluido el asesinato de la joven en Tulum y el ocultamiento de cifras de desapariciones”.
Es lo correcto @CarlosJoaquin ahora deben investigar a Alberto Capella,Secretario de Seguridad Pública. Todo está vinculado a la desaparición y feminicidios de mujeres por #TrataDePersonas incluido el asesinato de la joven en Tulum y el ocultamiento de cifras de desapariciones https://t.co/LLjhOu8b5h
— Lydia Cacho (@lydiacachosi) November 11, 2020
Y es que, señaló, “existe una red de vínculos entre los tratantes, algunos grupos policiacos vinculados a los carteles y los dueños de los negocios de la industria del sexo comercial. Si no lo abordan integralmente,no resolverán nada. Investiguen cadena de mando”.
“Es muy sencillo señor gobernador: las municiones, las armas que utilizaron y los más de cien videos de periodistas y activistas en conjunto, demostrarán quiénes dispararon a mis colegas y a estudiantes. Fue estrategia, no casualidad”, aseveró la periodista que radicaba en ese estado.
