De los 943 alumnos egresados en el 2015 de las 11 normales que existen en el estado de Oaxaca, sólo 70 se encuentran laborando frente a un aula y percibiendo un salario dependiente de la federación. De esos 70 ninguno tiene una plaza de base, sólo contratos por cuatro o seis años.
Más de 700 normalistas tuvieron que estudiar otras carreras o han entrado al terreno de la informalidad con empleos que no se relacionan con la docencia, otros trabajan como profesores o educadoras en escuelas particulares.
Esas son las cifras que da un egresado del Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca (CRENO), no dio su nombre porque forma parte de “la resistencia”, en las movilizaciones convocadas por la Sección 22 como parte de la jornada de protestas que emprendió la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, desde el pasado 15 de mayo en Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas, para demandar una mesa de diálogo con los gobiernos federal y estatal que pretenden la abrogación de la reforma educativa.
“Ahorita nos encontramos en las movilizaciones porque las bases del movimiento democrático nos convocaron para apoyar”, señala.
Asegura que la reforma es una falacia porque lejos de pretender una educación de calidad sólo la encamina a la privatización. El año pasado al rededor de 300 egresado de las escuelas normales acudieron a la evaluación para obtener una plaza, pero solo 70 resultaron como idóneos y hasta la fecha no les han dado su base, sólo contratos, señala.
Convocatoria
En tanto la Secretaría de Educación Pública de Oaxaca (SEP) lanzó la convocatoria, desde el mes de mayo, para registrase y poder presentar examen de ingreso al Servicio Profesional Docente y conseguir un empleo.
Una estudiante de la Escuela Normal de Educación Preescolar de Oaxaca (ENEPO) en julio culminará sus estudios superiores. La incertidumbre sobre la decisión que debe tomar se apoderó de ella desde hace meses, no sabe si acudir al examen o buscar otras oportunidades laborales.
Asegura que la decisión es complicada ya que en la página para registrase sólo aparecen siete vacantes o plazas disponibles en el estado, eso aumenta más las dudas de la futura educadora.
“ Yo he platicado con varios de mis compañeros que fueron a evaluarse el año pasado algunos pasaron pero nos les han dado un contrato mayor de seis meses”, por el contrario, asegura, han perdido todos sus derechos como trabajadores.
Apunta que tiene miedo a egresar y quedarse desempleada como varios de sus compañeros, y las escuelas particulares no son una opción muy remunerable pues lo máximo que pueden pagar son 80 pesos la hora, sin prestaciones de ley o seguridad social.
Ademas considera que el futuro de las escuelas normales en el estado de Oaxaca es incierto pues el gobierno quiere que desaparezcan por considerarlas semillero de la lucha social en estados como Oaxaca y Guerrero.
