Fundado hace cinco años (2012), el Bachillerato Músical Comunitario ubicado en Bartomé Zoogocho celebró su 5o aniversario, donde los 85 jóvenes estudiantes dieron muestra del talento músical que caracteriza a esta zona.
El BMC surgió en esta localidad enclavada entre las montañas de Oaxaca, ante la necesidad de rescatar, fortalecer y promocionar la formación músical, puesto que la escuela es de las más reconocidas fuera del estado.
Su plantilla estudiantil no solo esta conformada de jóvenes de comunidades de la Sierra Norte, Valles Centrales y Costa de la entidad, también de estados como Veracruz, Estado de México y Guerrero, quienes dejaron sus hogares para venir a prepararse hasta esta escuela.
Roberto Reyes Hernández, director del BMC, detalla que en el Bachillerato la formación académica va a la par de la músical, un aspecto que la hace única y diferente a otras instituciones de nivel medio superior de la región.
"Nuestro bachillerato surge como una necesidad de estas comunidades de la Sierra Norte que les permitiera rescatar, fortalecer y revalorizar la preparación musical que es muy importante en esta zona".
Aunque la escuela se mantiene de pequeñas aportaciones de programas asistenciales de gobierno, la colaboración mutua de comunidades hermanas de San Bartomé Zoogocho les ha permitido salir adelante en medio de diversas necesidades como lo no tener instalaciones propias para que estos músicos estudien, coman y duerman.
En el BMC también las mujeres son pieza importante en el crecimiento musical de las bandas. FOTO: Emilio Morales
Aquí desde las 5 de la mañana, las y los jóvenes se dedican a estudiar música y clases normales, y se duermen cuando terminan su práctica, por eso, el nivel musical de estos jóvenes están buenos que prácticamente salen siendo instructores, otros son requeridos por bandas profesionales o bien son aceptados en la Escuela Nacional de Música en la Ciudad de México.
El director dice que los apoyos de gobierno no han sido suficientes, por ello, siguen tocando puertas en busca de encontrar miradas que volteen su atención hacia el BMC.
La música es alimento del alma
Para Rosa, estudiante vecina del Estado de México, la música es la forma de conectarse con las personas. "La música me sale del corazón y eso es lo que transmito a las demás personas que me escuchan".
La joven de 20 años cursa el 5o semestre en el Bachillerato y toca el saxofón alto, su meta es ingresar a la Escuela Nacional de Música dónde se va a seguir preparando porque quien ha estudiado en esta escuela es alguien que se ha preparado.
Cuenta que su interés por venir a Oaxaca a estudiar entre las montañas, alejada de su casa y familia es por el nivel que tiene la institución y por su papá un músico que dio clases en el MBC.
Rosa quiere estudiar Jazz, por hacer una buena intérprete porque tengo las bases. La joven menciona que se ha enamorado de Oaxaca y su gente, amable y cálida que le abrió las puertas para estudiar en Zoogocho.
Jóvenes de las nuevas generaciones del Bachillerato Musical de Zoogocho. FOTO: Emilio Morales
"Aquí la gente es muy noble, siempre nos han apoyado a pesar de que no somos de aquí, aparte los jóvenes aquí no están maleados y viciados, desde que de levantan hasta que duermen estudian y ensayan por ello de la calidad de los músicos".
Recuerda que cuando llegó no sabía siquiera como soplar su instrumento, pero con práctica y estudio hoy va en busca de su sueño ser una gran intérprete de Jazz.
