RÍO DE JANEIRO, Brasil.- Militar, diputado desde hace 30 años, nostálgico de la dictadura y dueño de una colección de exabruptos racistas, machistas y homófobos que apenas hacen mella en su popularidad.
Así es Jair Bolsonaro, el último fenómeno en la política brasileña y el favorito en todas las encuestas de cara a la primera vuelta electoral de hoy.
El candidato a la presidencia del Partido Social Liberal (PSL) llegó a decir que prefiere tener un hijo muerto que un hijo gay, que sus hijos jamás tendrían una novia negra porque fueron, según él, bien educados o que es lógico que las mujeres no tengan los mismos salarios que los hombres porque se quedan embarazadas.
Provocador
Intentó humillar a una diputada de la izquierda diciendo que era muy fea y que por eso no merecía ser violada y aseguró que el gran error de la dictadura brasileña fue no haber matado más.
La lista de provocaciones es interminable.
Con el 35 por ciento de intenciones de voto, Bolsonaro lidera los apoyos entre los electores brasileños, por delante del heredero del ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Haddad, quien tiene un 22 por ciento de simpatías.
"Bolsonaro se ha aprovechado de la crisis de legitimidad de los políticos tradicionales, y se ha alimentado mucho del 'antipetismo' (el odio a Lula y al Partido de los Trabajadores)", explicó a Reforma el analista político José Bortoluci, de la Fundación Getúlio Vargas de Sao Paulo.
Además, su discurso autoritario (mano dura para los delincuentes y armas para los ciudadanos de bien) ha calado en una sociedad cansada de violencia -Brasil registra más de 62 mil homicidios al año-.
Las masivas manifestaciones organizadas por mujeres el pasado fin de semana no sirvieron para erosionarle. Los analistas aseguran que, igual que ocurrió en Estados Unidos con Donald Trump, los ataques lo refuerzan. Entre sus electores, las críticas por sus frases fuera de tono no tienen ningún efecto.
"Son cosas que dice en el calor de la discusión, cuando le provocan (...) Bolsonaro es un líder fuerte, el único capaz de sacar a Brasil del agujero", comentó Vitor Paiva, analista de sistemas de Río de Janeiro.
En las últimas semanas este capitán militar aumentó sus apoyos en casi todas las regiones del país y en todos los segmentos sociales.
