Vicente Zambada Niebla, alias "El Vicentillo," fue un destacado integrante del Cártel de Sinaloa y colaborador cercano de su padre, Ismael "El Mayo" Zambada. Su participación en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos contribuyó al auge del narcotráfico, un fenómeno que deja profundas consecuencias como violencia, corrupción y desestabilización social. Las comunidades más vulnerables enfrentan desplazamientos, desapariciones y enfrentamientos armados, lo que agrava las problemáticas en regiones afectadas.
Vicente Zambada Niebla, apodado El Vicentillo, es un exnarcotraficante mexicano asociado con el Cártel de Sinaloa. Es hijo de Ismael Zambada García, alias El Mayo, uno de los principales líderes del crimen organizado en México.
En su familia destacan sus hermanas María Teresa, Midiam Patricia y Mónica Zambada, quienes también han sido relacionadas con actividades delictivas ligadas al cártel dirigido por su padre.
En 2009, El Vicentillo fue arrestado en México durante un operativo llevado a cabo el 19 de marzo. Tras su detención, fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por narcotráfico.
¿Cuáles fueron los cargos que enfrentó?
De acuerdo con el Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Zambada Niebla fue acusado de traficar más de mil millones de dólares en cocaína y heroína. También confesó haber colaborado con Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, en operaciones de contrabando.
En 2019, recibió una sentencia de 15 años de prisión, aunque había permanecido bajo custodia desde 2010. Sin embargo, registros de la Oficina de Prisiones de Estados Unidos indican que desde 2021 ya no se encuentra bajo custodia, sin detalles claros sobre las condiciones de su liberación.
¿Quiénes conforman su familia?
Según el libro El traidor. El diario secreto del hijo del Mayo, de Anabel Hernández, Vicente Zambada formó una familia con Zynthia Borboa Zazueta, con quien tuvo al menos tres hijos: Vicente Ismael y dos más, de los cuales uno falleció, aunque no se detallan las circunstancias de su muerte.
Su esposa e hijos fueron reubicados en Estados Unidos bajo un programa de protección de testigos, adoptando nuevos nombres tras colaborar con las autoridades estadounidenses y proporcionar información clave para los casos contra el Cártel de Sinaloa.
