La fiebre mundialista ya no es una promesa, es una espectacular realidad que se respira en cada rincón de nuestro país. El viernes, la Selección Nacional de Corea del Sur aterrizó en la Perla Tapatía para hacer su campamento base y encarar la máxima justa del futbol: la Copa Mundial de la FIFA 2026. Y como era de esperarse, ¡México los recibió como sólo México sabe hacerlo!
Si algo nos queda claro en esta cobertura de la Copa del Mundo, es que no hay afición más cálida y espectacular que la nuestra. El Aeropuerto Internacional de Guadalajara se convirtió en una auténtica sucursal del Estadio Akron. Desde tempranas horas, decenas de aficionados tapatíos se dieron cita en la terminal aérea para arropar a la escuadra asiática, demostrando que el futbol es el idioma universal por excelencia.
El choque de dos mundos al ritmo del guitarrón
El momento cumbre llegó cuando los jugadores surcoreanos cruzaron las puertas de llegada. Lejos de encontrarse con el típico protocolo frío de los aeropuertos internacionales, los Tigres de Asia fueron emboscados por el alma de Jalisco: ¡un mariachi en vivo que hizo retumbar las paredes con el Son de la Negra!
ASOMBRO DE LOS FUTBOLISTAS COREANOS
Pasaron de la concentración total y el cansancio del viaje, a esbozar sonrisas de oreja a oreja. Pero la cosa no paró ahí, mis queridos apasionados del esférico. La afición tapatía se lució regalándoles sombreros de charro, mismos que varios seleccionados no dudaron en ponerse inmediatamente para la lente de los fotógrafos y las cámaras que nos encontrábamos cubriendo el arribo.
"¡Hermano, ya eres mexicano!", gritaba la multitud mientras los seleccionados surcoreanos, con sombrero en cabeza, agradecieron con reverencias y pulgares arriba, visiblemente emocionados por el folclor y la hospitalidad jalisciense.
Corea del Sur sabe que enfrentará un grupo durísimo en este Mundial, pero instalarse en una sede como Guadalajara, a sabiendas de la altura y el clima, es una estrategia clave para sus aspiraciones de avanzar a las rondas de matar o morir.
Los primeros entrenamientos de los asiáticos estarán enfocados en aflojar los músculos tras el largo vuelo transpacífico.
Pisarán el césped del imponente Estadio Akron, una de las joyas arquitectónicas de este Mundial 2026.
Y mientras no jueguen contra el Tri, los tapatíos los adoptarán como uno de los suyos.
