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"El Nito" y 15 años de aventuras en la Carrera Panamericana

Foto(s): Cortesía
Víctor Hugo Villanueva

El poderoso auto Ford, tripulado por el piloto José Aragón Gurrión y el navegante José Aragón Kuri (hijo y padre, respectivamente), marcaron una época en La Carrera Panamericana.

 

El Nito suma 15 años de historia, con grandes aventuras, satisfacciones y sinsabores que el olor a aceite y gasolina,  así como el ruido de su motor, surcaron la carretera en La Carrera Panamericana, en su nueva época.

 

 

 

 

 

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PEPÍN, EL PILOTO

 

 

La trayectoria de los Aragón en el automovilismo deportivo data de la década de los 80, en la que tuvieron sus primeras participaciones en rallies de regularidad caseros, organizados por la empresas Renovallantas y Muelles de Oaxaca y Autos Mexicanos Nissan Oaxaca.

 

 

Abordo de un Caribe 1981, José Aragón Kuri (piloto) y José Aragón Gurrión (navegante), participaron en el Rally de Renovallantas y Muelles de Oaxaca de 1987. La competencia que salía de la ciudad de Oaxaca de Juárez rumbo a Salina Cruz y Bahías de Huatulco, para retornar a la capital oaxaqueña.

 

 

José Aragón Kuri recordó que en esa ocasión, apenas habían pasado pr Salina Cruz, cuando su hijo Pepín, como le dicen cariñosamente familiares y amigos, le dijo: “oye papá, puedo manejar”. En ese entonces, José Aragón Gurrión tenía 14 años, y aunque de vez en cuando manejaba en la ciudad, pero no en carretera.

 

 

Le cedió el volante a su hijo y él se fue de copiloto, para su primera experiencia de manejar en la carretera, pero, se olvidó de la libreta de ruta y le indicó a Pepín, “tú maneja, nada más no pases al que va delante de nosotros, ni  permitas que te de alcance el que viene atrás”, dándole algunas indicaciones de como tomar las curvas para cortarlas, frenar y acelerar, así como tener precaución con los topes, el paso de animales y qué hacer en caso un imprevisto.

 

 

En su primera vez como piloto, Pepín logró llevar el auto a una velocidad de 130 kilómetros por hora. Y cuando llegaron a Huatulco, emocionado le llamó por teléfono a su mamá, Elizabeth Gurrión Ríos, para platicarle emocionado su experiencia.

 

 

 

 

 

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RECONSTRUCCIÓN DE UN FORD 1950

 

 

En enero de 1994, José Aragón (hijo) le dijo a su papá, que que él tenía un carro viejo, un Ford CC 1950, con el que podían participar en La Carrera Panamericana. El vehículo fue propiedad de Don Hermenegildo Aragón Guzmán, de la Dinastía de Cuchillos la Familia Aragón.

 

 

El auto se empezó a reparar con piezas originales y se trabajó para poderlo echar a andar, y en marzo de 1994 el auto ya estaba caminando y salió a la calle, después de estar parado por más de 10 años. Fue entonces que se trabajó en la preparación, modificación  y adecuaciones para participar en La Carrera Panamericana 1995.

 

 

 

 

 

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La Panamericana hay que sentirla

 

 

Hay diferentes formas de sentir La Carrera Panamericana, indicó José Aragón Kuri, que en octubre 1994, recorrieron de ida y vuelta la ruta de La Carrera Panamericana. “Retornamos  con más dudas, más inquietudes, pero con más ánimos de seguir en el proyecto de La Carrera Panamericana 1995”.

 

 

Y en mayo de 1995, el auto ya estaba listo para probarlo en carretera. Salieron de las instalaciones Aragón Kuri Servicio Automotriz de la colonia Reforma de esta ciudad, rumbo al Istmo de Tehuantepec, pero en la bajada de San Dionisio Ocotepec a San Pedro Totolápam, le dieron alcance a una patrulla de la Policía Federal de Caminos. “Y Pepín va al volante preguntó ¿Qué hago?... rebasa, métele al acelerador y a ver, de qué está hecho este auto”, recordó Pepe Aragón Kuri.

 

 

Al llegar  Totolápam, la patrulla les dio alcance y tuvieron que explicarle a los oficiales el proyecto para La Carrera Panamericana, y los apoyaron con seguridad para probar el auto.

 

 

Pero, para poder participar era necesario el aval de un club de automovilismo, y en la entidad sólo existía el Oaxaca Automóvil Club (OAC), pero cuando supieron que el piloto sería Pepín Aragón les negaron el aval por considerar que “estaba muy chamaco” para controlar un auto de carreras de ocho cilindros.

 

 

Fue entonces que recurrieron al Cronometraje de Eventos Motores Asociación Civil (CEMAC) con sede en Tehuacán, Puebla, club con el que se le facilitó el aval al contar con el patrocinio de la marca Peñafiel.

 

 

 

 

 

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Siempre con el apoyo de la familia

 

 

Por los 15 años que participó El Nito en La Carrera Panamericana, José Aragón Kuri agradeció a su esposa, Edith Gurrión Ríos, por apoyar el proyecto y hacerlo realidad; el apoyo incondicional de su hija, Edith Aragón Gurrión; así como a su hijo Pepín, por su inquietud para realizar el proyecto, que los llevó a formar parte de la familia de La Carrera Panamericana.

 

 

Por su parte, José Aragón Kuri reconoció que “más que el obtener un título, la máxima satisfacción ha sido competir al lado de mi papá… y eso sólo nos lo dio La Carrera Panamericana”.

 

 

Consideró que El Nito es una Leyenda en Oaxaca, mi Papa me dijo “Pepín habla con El Nito, el coche te escucha… y efectivamente así es. El Nito siempre nos escuchó y siempre nos trajo con bien de vuelta a casa”, puntualizó el piloto de ese Ford 1950.

 

 

Hoy, el legendario auto se encuentra en el taller mecánico donde nació, esperando que quizá algún día el motor vuelva a rugir en la carretera.

 

 

El Nito, su nombre

 

Cuando se inició el proyecto se pensó en que su nombre del auto fuera  Oaxaco, per se desistió, porque fuera de Oaxaca se toma como un término despectivo.

 

También se pensó en nombrarlo Ejuteco, por el pueblo de donde nació el abuelo Austreberto Aragón, y fue entonces que llegó el nombre de Nito, mencionado en el poema de Enrique Othón Díaz Melo, que dice:

 

Por vida de Dios que soy puro Nito

 

nacido y criado en este solar;

 

Oaxaca es mi tierra, mi barrio El Peñasco

 

y si alguien lo duda que avance nomás.

 

Yo soy el del ¡olle!, ahí viene en ¡caballo!,

 

el ¡gallo!, el ¡pollo! y don Asunción;

 

mi charro de pelo lo hizo Colmenares,

 

mi filo es templado por los Aragón.

 

Por vida de Dios que soy puro Nito

 

nacido y criado en este solar;

 

Oaxaca es mi tierra, mi barrio El Peñasco

 

y si alguien lo duda que avance nomás.

 

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