La liberación del profesor Mario Olivera Osorio, absuelto de su supuesta participación en el secuestro de los sobrinos del expresidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, reveló la fabricación de delitos y la vigencia de mecanismos de tortura en el sistema de procuración de justicia del país.
El abogado Vicente Gandarillas, quien encabezó la defensa del maestro de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), informó que pudo demostrar que los policías federales que realizaron la detención mintieron durante su presentación ante el Ministerio Público.
Olivera Osorio fue liberado la madrugada del viernes 21 de abril tras casi cuatro en la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco. El profesor estaba acusado de delincuencia organizada para secuestro.
En el momento de su detención fungía como director de la escuela primaria Gregorio M. Chávez de San Juan Bautista La Raya, en Santa Cruz Xoxocotlán y era secretario particular en el sector Periferia de la Dirección General de Educación Primaria de la Sección 22 del SNTE.
Junto con él fueron detenidos los profesores Lauro Atilano Grijalva Villalobos, Damián Gallardo Martínez y Sara Altamirano Ramos. Paralelamente, la Procuraduría General de la República (PGR) informó de la detención de otros nueve individuos relacionados supuestamente con el secuestro de los dos menores.
De acuerdo con la defensa de Olivera Osorio los hechos ocurrieron de la siguiente manera: Lauro Grijalva fue interceptado por dos policías federales que le pidieron identificarse, en este momento el profesor contaba con identificaciones; los agentes de seguridad le dijeron que debía acompañarlos para aclarar ante una autoridad porqué contaba con dos credenciales.
Sara Altamirano y Olivera Osorio, quienes observaron los hechos, dijeron que acompañarían a Lauro. Una vez ante el Ministerio Público, los tres fueron consignados y se les atribuyó su participación en el secuestro.
Luego de un año y medio, la defensa logró que los policías federales comparecieran ante el juez y fueran interrogados. Durante el interrogatorio cayeron en contradicciones y se develó la fabricación del delito.
“Hubo momentos en que había tal desesperación porque no podíamos interrogarlos. Ellos confiesan que únicamente dos participaron en la detención del maestro, los demás policías estuvieron en otros lugares.”
“Hay un documento firmado por los policías aprehensores, en que reconocen que lo habían detenido porque el maestro Lauro supuestamente tenía dos identificaciones y que por eso se lo llevaron”.
Vicente Gandarillas aseguró que también se trató de una detención arbitraria porque el profesor Lauro Grijalva fue golpeado; y hubo tortura contra los Olivera Osorio y Sara Altamirano.
