Oaxaca.- Carmen acudió a una institución bancaria para hacer efectivos 700 dólares que le fueron enviados por su esposo, quien labora en los campos agrícolas en los Estados Unidos.
Llegó a una sucursal bancaria del centro de la ciudad. Luego de varios minutos de permanecer en la fila, por fin recibió aproximadamente 10 mil pesos.
En lo primero que pensó es ir al mercado para desayunar y luego realizar varios pagos.
La mujer, de aproximadamente 45 años de edad, nunca vio su entorno. Al salir del banco pasó por el zócalo, se presume que desde el banco ya era seguida por al menos dos personas que sabían que portaba el dinero.
Cuento "para robar"
Apenas ingresó al mercado, fue rodeada por dos mujeres, un adolescente y un adulto mayor.
El trabajo del adulto mayor fue distraerla. Primero le dijo que se parecía mucho a la hija de un familiar y comenzó a hacerle plática.
Luego, una de las mujeres de edad similar a la de ella, le aseguró que sí era su familiar e hicieron la plática "más en confianza".
La mujer y el adulto la convencieron para que acudieran a un puesto de tortas, donde le invitaron un refresco y una torta.
La ofendida dijo que le llamó la atención que las dos personas que la abordaron primeramente, veían con insistencia el bolso donde guardaba el dinero. Pero confió en ellos ya que “parecía” que sí eran sus familiares.
Durante la plática, se acercó otro joven, quien incluso llegó a llamarla “tía” y le pidió su número telefónico para seguir en contacto.
Aparente "convivio familiar"
Hasta ese momento, todo parecía una reunión familiar. El trío se retiró con un abrazo y apretón de manos.
La víctima avanzó casi una cuadra y cuando tomó su bolso para tomar el dinero, descubrió que le habían forzado el cierre y robado el fajo de billetes.
Desesperada, llegó al puesto de tortas para preguntar si sabían algo de su dinero. En ese momento, una comerciante le contó que las personas con las que platicaba se dedican al robo y que otra mujer se paró detrás de ella por varios minutos.
Ella habría sido quien le forzó el cierre y logró robarle los 10 mil pesos.
Los usan para cometer delitos
De acuerdo con mandos de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez, las personas que se dedican al robo de este tipo (identificado como carteristas) utilizan a personas adultos mayores, ya que normalmente operan sin violencia.
“Una persona de edad avanzada no te muestra tanta desconfianza y más si utilizan el gancho de que es tu familiar”, comenta el policía.
Y es que de entrada, se ganan la confianza y más cuando le invitan un refresco o una torta, la persona no desconfía y va con ellos, sin saber que será víctima de robo.
Los paqueros
El otro tipo de robo en el que se usan a las personas mayores es en el engaño (identificados como paqueros).
La forma de robo consiste en que el adulto mayor intercepta a la persona que ya ubicaron que cuenta con dinero en efectivo y le pide por favor que le ayude a cambiar un cheque supuestamente de una cantidad importante.
El ladrón finge no saber leer o no conocer la ciudad, por lo que insiste a la víctima a que le ayude.
En ese momento aparece otra persona que se ofrece a ayudarle. El cómplice de la adulto mayor se lleva el cheque, tarda unos minutos y regresa con unn “fajo” de billetes, que en realidad son recortes de papel periódico.
El adulto mayor toma lo que parecer ser “cinco mil pesos” y se los entrega en forma de agradecimiento a quien le hizo el favor de cambiarlo.
La policía señala que eso levanta la “ambición” de la víctima, quien ve que puede ganarse una buena gratificación con sólo cambiar un cheque.
Cometen el robo
La situación es aprovechada por el adulto mayor, quien de la nada, saca otro cheque por una cantidad superior a la primera y pide a su víctima que le haga el favor de cambiar el cheque y le dará una mejor gratificación que a la primera persona.
“En ese momento, la víctima no lo piensa y toma el cheque, pero resulta que el adulto mayor le pide que deje su bolso en prenda, ya que el cheque es por mucho dinero y teme que no regrese”.
Ahí ocurre el robo. La persona deja su bolso con el dinero y va al lugar donde le dicen que puede cambiar el cheque.
Mientras la víctima va al local, el adulto mayor se retira de inmediato. En la menor oportunidad, se quita el suéter o chamarra, se pone una gorra y hasta lentes oscuros para evitar ser identificado por la víctima, quien confirma que ha sido engañada cuando en el local le dicen que el cheque que trata de cambiar es falso.
Al regresar al lugar donde dejó su dinero, simplemente ya no hay nadie.
Recomendaciones
La policía recomienda que al acudir al banco a cobrar una cantidad importante de dinero, lo hagan dos o más personas.
Ver a su alrededor para percatarse si es seguido por personas extrañas.
Nunca hacer caso al llamado de alguna persona desconocida.
No hacer el favor de ir a cambiar un cheque, porque será víctima de robo.
Detenciones por delitos 2015
De 51 años en adelante 20
Detenciones por faltas administrativas 2015
De 51 años en adelante 233
Detenciones por delitos 2016
De 51 años en adelante 106
Detenciones por faltas administrativas 2016
De 51 años en adelante 4
