Eva Leticia Sixto Limeta
El padrón censal es un documento utilizado para registrar a los habitantes de una localidad, recopilando datos básicos para fines administrativos y estadísticos.
El padrón de 1890 de Villa Hidalgo, no sólo recoge esta información, sino que funciona casi como un "árbol genealógico colectivo", documentando las relaciones familiares y los linajes de la comunidad dentro de los cuatro barrios que conforman, aún ahora, el pueblo: Santa Rosa, San Juan, Santiago y Santa Catalina.
Realizado entre el 15 de julio y el 30 de noviembre de 1890, el padrón fue resumido por el presidente municipal el 15 de diciembre del mismo año. En ese período, se registraron 46 nacimientos (18 hombres y 28 mujeres) y 30 defunciones (12 hombres y 18 mujeres). La población total alcanzó los 3,146 habitantes de los cuales 1,499 eran hombres y 1,647 mujeres, distribuidos en 580 familias.
Estaban registrados por género y estado civil, de los cuales eran: 549 niños, 721 solteros y 158 casados. Entre las mujeres, 515 eran niñas, 699 solteras y 158 casadas. La cifra de viudez fue mucho mayor en las mujeres (274) que en los hombres (72), lo que puede reflejar diferencias en las tasas de mortalidad y las expectativas sociales de la época.
En cuanto a la densidad de población, la comunidad ocupaba 625,000,000 de varas cuadradas de territorio, con una densidad de 198,644 varas cuadradas por habitante, según las medidas de la época.
El padrón también clasifica a la población según su etnia: De los 3,146 habitantes, 3,137 eran indígenas y solo 9 mestizos. Esta tendencia se refleja también en los idiomas, donde 3,137 personas hablaban zapoteco y solo 9 castellano. Además, el padrón registra a 6 hombres y una mujer de Oaxaca, un hombre de Teposcolula, así como 1,492 hombres y 1,646 mujeres de la comunidad local.
En cuanto a la posición social, el censo registró las actividades laborales que desempeñaban sus habitantes: 2 parteras, 2 profesores de música, 31 comerciantes, 757 labradores, 2 albañiles, 44 carniceros, 5 carpinteros, 21 costureras, 1 dulcero, 258 domésticas, 19 herreros, 4 jaboneros, 2 panaderos, 1 pulquero, 1 platero, 3 sombrereros, 4 tejedores, 89 tortilleras, 10 torcedoras de cigarros, 11 veleros y 39 zapateros. Esto muestra la organización laboral de la comunidad y cómo cada sector contribuyó a su funcionamiento.
En términos de grado de instrucción, 1,419 hombres y 1,647 mujeres no sabían leer ni escribir. Solo un hombre sabía leer, 49 hombres sabían leer y escribir, lo que subraya la notable brecha educativa de la época.
Finalmente, el padrón también distingue la "legitimidad" de los nacimientos. Según los datos, 549 hombres y 250 mujeres eran considerados hijos legítimos, mientras que 582 hombres y 492 mujeres eran ilegítimos. Además, se registraron 158 uniones legítimas y 257 ilegítimas.
Registros históricos
A través de estos registros históricos, podemos obtener una visión más clara de cómo era la vida en Yalalag en esa época, demostrando que no son sólo cifras, sino la clave para reconstruir el pasado y entender las costumbres, lengua y cosmovisión de un pueblo que ha mantenido su identidad a lo largo del tiempo.
El trabajo de preservar esta información sigue siendo fundamental para asegurar que las historias de las comunidades indígenas sean reconocidas y celebradas como parte integral de nuestra historia compartida.
Este padrón, junto con otros documentos históricos de la comunidad de Villa Hidalgo Yalalag, se puede apreciar en la exposición “Yalalag más allá del tiempo” en el Archivo General del Estado de Oaxaca; los invitamos.
