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Archivo de la naturaleza que dialoga en el AGEO

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Hanne Jiménez Turcott

El Archivo General del Estado de Oaxaca (AGEO) es una institución pública ubicada en el parque de las Canteras, en Santa María Ixcotel, lugar emblemático donde se extrajo la cantera para construir muchos de los palacios de la Verde Antequera.

El AGEO, además de resguardar más de tres kilómetros de documentación histórica, es un referente de arquitectura contemporánea en el  estado de Oaxaca, el cual  convoca tanto a académicos que consultan archivos para sus investigaciones como a visitantes de diferentes partes del estado, del país y del mundo, para conocer las instalaciones y disfrutar de las actividades culturales  y servicios que se ofrecen.

Sabemos que el proyecto arquitectónico surgió de la necesidad de preservar y restaurar el acervo documental de la historia de la administración pública de Oaxaca.

 

La hábil integración del edificio del Archivo con el paisaje y la adecuada sintonía entre su composición y el sistema constructivo del arquitecto Ignacio Mendaro Corsini, ha sido distinguida en varias ocasiones con premios internacionales.

Igualmente, el jardín de los alrededores del edificio es un homenaje a la biodiversidad endémica de la entidad y a la arquitectura del AGEO.

Alejandro de Ávila Blomberg, director del Jardín Etnobotánico de Oaxaca, quien tiene una gran sensibilidad y vastos conocimientos de la riqueza natural que tiene México, por ende Oaxaca, coordinó el proyecto de ocho mil metros cuadrados, el cual busca construir un puente entre las plantas y la historia profunda de la entidad. Se han trasplantado especies, que se utilizaban para la fabricación de papel, desde antes de la llegada de los españoles. 

 

En este sentido, este paisaje que rodea el edificio, cuenta con  árboles y cactáceas que forman parte de la cosmovisión y memoria colectiva de los pueblos originarios; y es así como estos archivos vivientes hacen que exista un diálogo entre la historia, la geología y  la cantera, permitiendo que aprendamos a valorar el patrimonio natural que habita desde hace miles de años en nuestro territorio. 

A continuación menciono algunas de las plantas nativas del Jardín Etnobotánico de Canteras, entre las que destacan: el huaje, árbol que abundaba en el valle, por lo que en el Siglo XV, los mexicas le llamaron Huaxyacac, que en Náhuatl significa “En la punta o en la nariz del huaje”, origen del vocablo Oaxaca; amate, este  árbol era utilizado por culturas indígenas para elaborar papel desde antes de la llegada de los europeos; cacaloxúchitl, árbol que se utiliza para la medicina tradicional; cazahuate, característico del clima semiseco y de uso medicinal en Oaxaca; guamúchil de la familia de las leguminosas, árbol de fruto comestible y medicinal; pata de elefante que para alcanzar un tamaño normal tarda siglos, sus pencas se utilizaban como sustituto de jabón; cícadas, las cuales tienen 300 millones de años de evolución; en Oaxaca hay veinte especies de cícadas.  

Finalmente, en estos tiempos de cambios climáticos y de escasez de agua, este jardín nos lleva a reflexionar sobre el legado que nos proporcionan nuestras plantas y de la importancia de respetar y valorar a la naturaleza como parte de nuestra identidad cultural.

 

Asimismo, el hacer valer nuestro derecho humano de disfrute a estos espacios públicos que resguardan parte de nuestra memoria histórica, responsabilizándonos de vigilar que se cuiden adecuadamente y respeten nuestro patrimonio tanto natural como cultural. 

Fuente de información: Diccionario enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana 

http://www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx/demtm/index.html

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