Petra
⎯Ya nos conocemos. ¿Me recuerdas?
⎯Si, claro que te recuerdo. ¿Dónde has estado? hace tiempo que no te veo.
⎯Estaba ocupado, acompañando a mi amo para que cruzara el puente. Ya está allá y está bien.
⎯¿Sí?, ¿en verdad está bien?, antes pasaba por aquí, a diario. He oído a la gente decir que ya no volverá.
⎯Así es, ya no volverá.
⎯¿Tú también te irás?
⎯Voy a estar con él, como antes, cuando los dos estábamos en este mundo. Ahora, tengo que buscar a alguien que cuide de su familia.
⎯Nunca me engañaste, sabía que tú moriste hace más de treinta años. Tus ladridos nadie los escuchaba, sólo yo. Soy la única que te puede ver.
⎯Sí, sólo tú.
⎯Pero no me das miedo. Eres buen amigo. Me enseñaste a aullar como si fuera adulta, y solo tengo 5 meses.
⎯Si, eres muy joven y fuerte.
⎯¿Y ya encontraste a quién podría cuidar a la familia de tu amo?
⎯Sí: Tú.
⎯¿Yo?
⎯Sí, tú.
⎯¿Cómo podría realizar esa tarea tan importante? Yo vivo aquí, cuido este lugar, mi dueño me asignó este trabajo, para eso me compró.
⎯Tu dueño encontrará a otro para esa labor. No te preocupes. Tú eres la indicada para esta misión. Fue muy cansado encontrar la compañía idónea para ellos. No naciste para resguardar cosas, tú naciste para ser querida y acompañar personas.
⎯¡Es cierto! A mí no me gusta cuidar cosas, me gusta la gente, me gustan los niños.
⎯Por eso vine, sé que eres la idónea. Ahora, ellos están tristes, todo fue muy cruel, tú serás muy importante en su casa, en sus vidas.
⎯Está bien, pero ¿cómo sabrán ellos de mí?
⎯Ven, vamos a su casa.
⎯¿Ahora?
⎯Si, justo es el momento, ¡vamos! Mira ese carro que se acerca, es la hija mayor de mi amo. Ella te recibirá.
⎯Pero ¡no me conoce!
⎯Tranquila, acércate ahora. ¡Acércate sin miedo! ¡Eso, así!
⎯Me ve con desconfianza.
⎯Sigue, no te asustes, te grita porque no te conoce, acércate más.
⎯Le muevo la cola, ¡estás sonriendo!
⎯Se bajará del coche. Acércate.
⎯Quiere que me aleje, trata de asustarme. Es como un ángel ¿quién le tendría miedo?
⎯¡Acércate más!
⎯Creo que sí podré entrar, cuando abra la puerta será el momento, una vez adentro, nadie me sacará.
⎯Ellos te querrán mucho, ya verás. Estarás bien. Apúrate, ¡entra ya! Eso es, ¡muy bien!
⎯¡Quiere que me vaya! Me señala la puerta con gesto de enfado. Me susurra que me salga, seguro no quiere alarmar a los que viven en la casa.
⎯No temas, si no llama a nadie para que le ayude a sacarte, es porque en el fondo le agradas.
⎯No se acerca, creo que le da miedo, tal vez piensa que la puedo morder.
⎯Mira, ya cierra la puerta, te dejará dormir aquí.
⎯Se ve sorprendida. Nunca imaginó que aparecería una mascota a su puerta, en medio de la noche.
⎯Ahora tendrás que ganarte al resto de la familia, ella será tu abogada. Te quedarás con ellos por siempre, igual que yo con mi amo, al otro lado del puente.
Nota de la autora:
Zolly, la noble, retozona y leal Zolly murió hoy. Deja muy triste a su familia. También a Hachi, su amoroso compañero. Su historia inició con la muerte de mi hermano. Seguros estamos de que él la envió para hacerle compañía a su familia en días aciagos. Él, que amaba a los perros como si fueran humanos, y que tuvo al más querido amigo, “Káiser”. Otro día contaré la historia de estos compañeros eternos.
Descansa en paz, Zolly, ahora, seguro estás con ellos.
Semblanza:
Petra es una autora originaria de la ciudad de Oaxaca. Ha sido publicada en la antología Denarios y hasta 2023 colaboró con crónicas y cuentos en la columna semanal del mismo nombre, en este diario NOTICIAS.
