El artista oaxaqueño, Uriel Barragán, Bouler, ofrenda su “Tributo de vida y muerte” como un homenaje a los procesos del ser humano que cada día implican una muerte para renacer. La exposición que acoge en estos días la galería que se localiza en Abasolo #305, Centro Histórico, en la capital oaxaqueña, muestra el trabajo de varios meses, tanto las piezas de cerámica con aplicación de oro en las que el eje principal es el corazón y los tzompantlis.
Esta muestra representa una atinada colaboración con el músico Erick Tamez, quién creó el arte sonoro que acompaña durante nueve minutos la contemplación de la exposición. Otras colaboraciones fueron con el taller Bichuga Biga y artesanos de Mosaicos Artesanales, con quienes Bouler desarrolló piezas inéditas para esta exposición.
Según el artista oaxaqueño, este es un trabajo de varios meses que motiva a la reflexión, desde el corazón. Invita a ser parte de esta experiencia en la que su propuesta de cada pieza materializa la fusión de los cuatro elementos, en piezas creadas a partir de la tierra, el fuego, aire y agua.
En su texto, la historiadora y gestora cultural, Goga Luna, apunta: “Tributo es el acto de recordar con gran reverencia lo que ya se hacía en los tiempos prehispánicos. La muerte es representada como el triunfo en la guerra o en la sumisión a los pueblos conquistados. Se presentan una hilera de cráneos de los prisioneros para mostrar la grandeza del pueblo conquistado, pero más allá de eso, para honrar a los dioses que al final son los que lograron la hazaña”.
La gestora cultural subraya que este tzompantli bouleriano muestra el legado de los pueblos mesoamericanos. Y que aunque ya no se rinde tributo a los dioses por la guerra y la conquista, sí se hace un tributo a la grandeza de los pueblos que formaron la nación mexicana.
“Esta serie de cráneos nos recuerdan que la vida y la muerte conviven, que hay luz y oscuridad en cada ser humano. Esta exposición explora la dualidad entre la vida y la muerte, reflexionando sobre cómo estas dos experiencias se interrelacionan y enriquecen nuestra comprensión del ser humano. Esta exposición aborda el concepto de permanencia en un mundo en constante cambio”.
La exposición reflexiona sobre la dualidad entre la transitoriedad y la permanencia, y cómo esta tensión influye en nuestra percepción de la realidad y se exhibe en la galería de la Casa Santo Tomás.
¿Cuándo y dónde?
En curso, en Abasolo #305, Centro Histórico, Oaxaca de Juárez.
