Oaxaca de Juárez. En vísperas de año de nuevo decenas de familias pasan los últimos días de 2017, acompañando a familiares afuera del Hospital Civil Aurelio Valdivieso.
El frío y la angustia por saber el estado de salud de seres queridos amarga el año nuevo de quienes aquí se encuentran.
Provenientes de todo el estado hombres, mujeres y niños pasan la noche al aire libre esperando volver a sus hogares con buena salud.
Manuel López Guzmán llegó a la capital hace aproximadamente 20 días, salió de San José del Progreso de la región Costa, acompañando a su hermana y cuñado, pues su sobrina fue operada del intestino.
Para poder continuar con su tratamiento y la niña pueda ser dada de alta requieren de un donador de sangre, “también esta mala de los riñones me dicen y del azúcar”, manifestó.
Durante semanas ha dormido en la entrada principal del hospital, utiliza una colcha que comparte con su esposa para mitigar el frío “no’más tendemos una sabanita en el piso y ya con eso”.
A diferencia de otras familias, la de Manuel no se puede hospedar en un albergue pues una noche le cuesta $ 40.00 pesos pesos por persona y en total son cuatro.
El poco dinero que traían lo han ocupado para comprar algunos medicamentos “estamos pensando como vamos ir de nuevo a nuestro pueblo y luego regresar para ver a mi hermana”, expresó.
Tres veces al día come los alimentos que voluntarios donan a los familiares de los enfermos del hospital y cuyo menú está conformado por tortas, algo de pollo y atole o café durante la noche.
Relató que en su hogar tampoco festejaron la navidad, sus familiares están preocupados por la situaciones que atraviesan y las dificultades que enfrentan al estar en la capital.
Para la última noche del año, el panorama no muy es alentador, espera pasar ese día junto a su esposa aunque aún no sabe si en el exterior del hospital o en su comunidad.
