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Sin folio no hay horno, miedo de mujeres en el istmo de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

"¡No mas fotos ya no queremos eso, que cumpla, que cumpla!", reclaman las totoperas de Santa María Xadani que se encuentran en largas filas, en espera de que les den sus cheques para comprar sus hornos para elaborar totopos.


Desde las 8:00 horas fue la cita, pero después de medio día llego el gobernador Alejandro Murat y Miguel Ángel Osorio. Y el calor a todo lo que da.


Decenas de mujeres ya los aguardaban en el palacio municipal de esta localidad indígena zapoteca, con hambre porque no les dio tiempo de desayunar; pensaron que serían puntales.


"La espera no importa", se escucha decir a una mujer de avanzada edad sentada en una banqueta, segura que le van reponer su horno porque a ella sí le dieron folio.


Los funcionarios menores, los que nunca faltan pero no ayudan en mucho, tratan sin éxito acomodar a la gente desesperada por una respuesta positiva.


En Xadani, donde el temblor fue cruel al derribar el 80 por ciento de las casas de la población, las mujeres venían contando los días desde que el presidente Enrique Peña Nieto las visitó y prometió reponerles sus cocinas, donde se encuentra su única esperanza económica.


Después del discurso en el que se recalcó que el gobierno los atiende y de todas las fotos que se tomaron los funcionarios se fueron, y menos de 10 minutos, las inconformidades surgieron.


"Dicen que si no tengo folio no hay horno, que me regrese para mi casa", señala con enfado Lucía Matus.


Na Manuela y sus hijas, que perdieron tres de sus cuatro hornos, prácticamente fueron rechazadas por el personal de gobierno, que tan solo de ver cuánto trabajo los espera se ponen de mal humor. "No viene, doña, ya la buscamos, tal vez en la otra lista".


"Nada mas fueron a sacar fotos allá, ya vieron nuestro horno, pero no nos dieron un número de folio para que se pueda reponer. ¡ Y ahora!, cómo vamos a trabajar, no tenemos nada".


En Xanadi el único oficio al que se dedican las mujeres, ademas de ser amas de casas, es la elaboración de totopos, actividad que desde hace mas de un mes esta paralizada debido a que mil hornos se perdieron solo en esta localidad.


La pregunta es una: ¿ahora qué vamos hacer, de qué vamos a vivir?, apelan a la promesa del gobierno federal, aquel que repite en cada oportunidad, "no están solos, los estamos atendiendo".


En las filas, un grupo de totoperas demuestra su carácter bravo, "¡ahora nos cumple!, si no aquí le vamos hacer una huelga", y se echan a reír.


Otra responde, "no lo vamos a demandar, o nos cumple o nos deja como estábamos".


En otra fila, a los niños les fue mejor que recibieron un juguete nuevo enviado por el gobierno para entretenerse mientras pueden regresar a la escuela.

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