Las largas filas de adultos mayores provenientes de distintas comunidades del estado continúan en el Centro Histórico, a pesar de que son uno de los grupos de riesgo en contagio del COVID-19.
De acuerdo con los familiares que acompañan a algunos, la única forma en poder cobrar el apoyo gubernamental es asistiendo a las instituciones bancarias de la capital y que el propio beneficiario lo cobre.
Aunado a esto, desde hace un par de semanas se ha visto que la ciudadanía ha comenzado a salir de sus casas, a pesar de estar en una fase crítica de la pandemia del coronavirus.
De acuerdo con María Ramírez, quien vino desde San Miguel Tequixtepec, una comunidad a tres horas de la capital oaxaqueña, invirtieron 250 pesos para venir a cobrar el apoyo del Programa de Apoyos Directos al Campo (Procampo) el cual es de mil 500 pesos.
Relató que junto con su mamá, acompañaron a su papá para cobrar este beneficio, por lo que la inversión del pasaje, tan sólo de ida fue de 750 pesos.
María compartió que sus padres son mayores de 60 años de edad y que no traían ninguna protección como cubrebocas, por lo que se les brindó uno cuando hicieron la fila.
“El año pasado sí nos dieron el dinero allá en la comunidad, pero esta vez nos dieron la orden de pago que es lo que traemos hoy”, agregó.
Abundó que gracias a ese apoyo su papá siembra maíz para mantenerlos y también para que coman, por lo que era importante cobrar el cheque.
En esta misma situación se encontraban más de 50 personas, en su mayoría adultos mayores quienes permanecieron formados por varios minutos para cobrar el apoyo económico, y que a pesar de que el policía les solicitaba mantener la sana distancia, la fila se desordenaba y no cumplían con el mínimo de distancia.
