Su figura es menudita por el paso del tiempo. Su rostro apenas se dibuja detrás del cubrebocas que usa rigurosamente desde el inicio de la pandemia, pues tres veces por semana viaja desde Santiago Tlazoyaltepec, distrito de Etla hacia la capital del estado para vender sus flores afuera del mercado Reforma.
Cirila Hernández, de 63 años de edad, como muchas madres y abuelas en la entidad, luchan por sobrevivir entre la pandemia y la pobreza que afecta al 63 por ciento de la población en Oaxaca y se profundiza sobre todo en las mujeres indígenas y adultas mayores.
“¿Miedo a la pandemia?, un poco, pero me da más miedo no tener qué comer”, expresa con una voz bajita convencida de lo que afirma, pues al inicio del confinamiento tuvo que abandonar la calle, su fuente de trabajo y ausentarse durante más de un mes. En casa se las vieron duras y la necesidad les exigió regresar a las calles a laborar pese al riesgo a su salud.
De acuerdo con el informe de pobreza y evaluación 2020 del Coneval, en el 2018 el 66.4 por ciento de la población de la entidad vivía en situación de pobreza, es decir, 2,714,700 personas aproximadamente. En ese año, Oaxaca ocupó el lugar 2 respecto a las demás entidades federativas por su porcentaje de mujeres en pobreza, que equivale a aproximadamente 1,422,200 mujeres en esta situación a ello hay que agregar que en Oaxaca, el porcentaje de adultos mayores en pobreza se situó 31.5 puntos por arriba del porcentaje nacional en el mismo año.
Cirila se encuentra dentro de este universo de personas, pues sus ganancias por la venta de flores son apenas suficientes para pagar su traslado y solventar parte de los gastos de alimentación. No es beneficiaria de ningún programa social y mucho menos pensionada.
Los niveles de pobreza en hombres y mujeres entre 2008 y 2018 muestran que el porcentaje de mujeres en pobreza aumentó 5.4 puntos porcentuales. En contraste, el porcentaje de hombres aumentó 3.6 puntos porcentuales. De acuerdo con la medición de 2018, el porcentaje de mujeres en pobreza en Oaxaca fue 0.8 puntos porcentuales mayor que el de los hombres
Ramitos de flores
Cirila siente un especial cariño por las flores. Desde hace 25 años se dedica a su venta, aunque no siempre son días buenos. En algunas ocasiones se ha tenido que regresar con su producto a casa. Sin más remedio las tiene que desechar y perder parte de su inversión.
El año pasado, por ejemplo, debido a la pandemia por la presencia del Virus SARS-CoV-2 (COVID-19), no logró vender nada. Este año la situación pareciera mejorar, pero aún así ha sido floja la vendimia.
“¿Un ramito?, ¡mire qué bonitas!”, ofrece a quienes transitan en la calle a paso apresurado. Sus cubetas siguen llenas de girasoles y juanitas, de albahaca y romero en rollitos de a 20 pesos.
Mientras envuelve en periódico los ramos, cuenta que ella tuvo tres embarazos, dos de sus hijos se murieron tras el parto. Nunca supo cuál fue la causa. Ahora es abuela de tres nietos, quienes ocasionalmente la acompañan en el trabajo.
En 2018
- 66.4 % de la población vivía en condiciones de pobreza
- 2,714,700 personas aproximadamente
- 1,422,200 eran mujeres en esta situación
“¿Miedo a la pandemia?, un poco, pero me da más miedo no tener qué comer”.
Cirila Hernández, madre de 63 años de edad.
