Pasar al contenido principal

Karen, pequeña y valiente, encara al cáncer

Foto(s): Cortesía
Redacción

Vestida de inocencia, ilusión y ganas de vivir, Karen asistió este lunes a la escuela. Por un momento los juegos, las matemáticas y las risas en grupo le borraron su temor a las aguas y el hospital al que tanto aborrece.


La sonrisa de Karen se ocultó tras un cubrebocas; sus cabellos se cayeron tras varias sesiones de quimioterapias, pero sus ganas por disfrutar de la vida la llevaron a volver a disfrutar de la compañía de sus amigos del preescolar.


Ella apenas tiene cuatro años y su lucha contra la leucemia acaba de comenzar hace casi cuatro meses, tiempo en que se ausentó de su preescolar ubicado en la colonia Del Bosque, en Santa Lucía del Camino.


Pese a que los médicos aún no le permiten regresar a la escuela, Karen insistió para que sus padres la llevaran a clases, aunque sea por este día, pues estar con otros niños, en su entorno, la hace feliz.


Esta misma semana debe volver al Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Manuel Ávila Camacho (conocido como San José) del IMSS de Puebla.


Con lágrimas sobre sus mejilla, la madre de la pequeña, la señora Karen López refiere que cada vez que llegan al hospital para recibir el tratamiento Karen la abraza con fuerza, se aferra a su cuello y rodea su cintura con sus piernas. “No quiero estar aquí mamá”, le dice con llanto inconsolable.


La madre indicó que el proceso al que se ha sometido su hija es intenso. Ha soportado tres aspirados de médula ósea y dos cirugías, además que está a punto de comenzar con la cuarta etapa de quimioterapias.


Todo eso quedó olvidado por un momento para Karen. Ella disfrutó de los juegos en el patio de la escuela, de convivir con sus amigos, de disfrutar de un taco sentada en el piso de la escuela, por lo menos por este día.


Necesitan ayuda



 


Karen López y el señor Lamberto Cristóbal, padres de Karen Guadalupe, solicitaron el apoyo de la ciudadanía y de autoridades para continuar con el tratamiento de su hija, el cual está calculado concluya en dos años y medio o tres años.


Aunque la niña cuenta con seguridad social de parte de su padre, quien labora como profesor, los gastos se multiplican por el traslado y estancia en la ciudad de Puebla, a donde acuden cada semana o cada 20 días y están por varios días, según lo requiera el procedimiento.


Además de gastos adicionales en estudios clínicos y medicina que el instituto no cubre.


Los padres apuntaron parte fundamental del apoyo son donadores de sangre “O” positivo en la ciudad de Puebla.


Padres se tientan el corazón


Para apoyar a la familia, padres de familia del preescolar Miguel Cabrera en este municipio conurbado han realizado diferentes actividades para recaudar fondos para el tratamiento de la menor. Padres y maestros de esta escuela han logrado apoyar con poco más de 9 mil pesos.


Comienza el tormento




Los juegos, por un momento, la hacen olvidad de quimioterapias. FOTO: Javier Jarquín

Una fuerte fiebre, manchas en las piel y agotamiento, fueron los signo que Karen presentó en octubre del 2016. Los padecimientos se dieron uno a uno de manera inmediata.


Para el cuatro de noviembre, la pequeña ya enfrentaba las quimioterapias. La primer etapa terminó poco antes de la fecha de navidad.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.