Aún cuando el poder ofensivo está ahora funcionando y dando el batazo oportuno, el pitcheo sigue siendo la fragilidad de la tropa y los Guerreros de Oaxaca ganaron ayer el primero de la doble cartelera 4-2 pero en el segundo, donde iban arriba 3-0, terminaron perdiendo 3-4 con voltereta de Bravos de León en la séptima y última entrada.
Rally de tres carreras en el tercer rollo los guiaron al triunfo en el primer encuentro, donde Dustin Geiger y Henry Urrutia produjeron dos carreras cada uno.
El triunfo fue para Ruddy Acosta, que lanzó pelota de cuatro hits y una anotación en cinco innings y un tercio.
Ozzie Méndez fue héroe y villano, en la primera confrontación se agenció el salvamento y en la segunda fue castigado con la remontada felina.
En ese segundo choque, el abridor bélico Samuel Zazueta admitió sólo tres hits en cinco capítulos y recetó siete ponches. Guerreros ganaba 1-0 hasta la quinta entrada y 3-0 en la sexta.
Los primeros tres relevos sacaron un out cada uno; sin embargo, Ozzie Méndez estuvo descontrolado y fue castigado por la ofensiva de Bravos, que le fabricó rally de cuatro coronado con jonrón de tres carreras de Eduardo Arredondo.
Méndez permitió las cuatro anotaciones, dio dos pasaportes y le dieron un cuadrangular.
Hoy se juega el tercero de la serie, donde Oaxaca prácticamente está obligado a ganar en sus aspiraciones de meterse a play offs.
