Las puertas de estadio fueron abiertas a las cuatro de la tarde, los cientos de personas que ya hacían fila comenzaron a entrar y de inmediato empezó a llenarse el, como lo han llamado los cronistas de la televisora nacional que transmite el juego, “pequeño estadio”, pero histórico y emblemático.
Las amenazas de sindicalizados universitarios de “tomar” este parque, sólo quedó en eso.
El cielo comienza a tapizarse de nubes de gris intenso pero el Astro Rey ganaba el duelo y da paso para otro “rey”, el de los deportes.
El Vasconcelos, ahora sí, a su máxima capacidad. Toda una fiesta del beisbol.
Ambientazo. Pareciera como la melodía que se escucha en el sonido local: “esto es una fiesta de locos...”
Ruddy Acosta comenzaba titubeante. Ha sufrido a lo largo de los play offs. “¡Vamos Ruddy!” lanza la afición al unísono.
Un sufrido comienzo pero el ambiente de fiesta sigue en el graderío.
Imparable productor de Alex González y llega la primera carrera de Guerreros al tiempo que el propio jardinero se lanza pecho tierra en primera base y explota la algarabía en el Vasconcelos de la Verde Antequera.
Entre una entrada y otra retumba ese bailable que es identidad de Oaxaca en la Guelaguetza, Flor de Piña. El público levanta los brazos y “baila” la piña imaginaria. También el Son Calenda pone a moverse a la afición.
De Paula, el pitcher sultán, trae a raya a los bateadores bélicos. El atrapadón de Alan Sánchez en el jardín derecho. Se aventó un clavado en la piscina para dar por concluida la apertura del quinto inning.
Ondean la bandera de Guerreros como si fuera señal de una batalla triunfal. El sonido local pide “ruido” al público en cuenta de 3-2 y se vuelve ensordecedor el estadio.
Con hombres en primera y segunda, Betancourt ni Henry Urrutia pueden dar de hit y son ponchados. De Paula está intratable. Se esfuma lo que se olfatea como lo que eran la gran oportunidad de empatar.
Guerreros cae ya 5-1, casi son las 11 de la noche. Este inicio del regreso de una serie final a Oaxaca no fue muy alentador.
La esperanza está latente. Hoy, la historia podría ser distinta.
