Tras 19 meses, las luces iluminaron el escenario. El estadio Eduardo Vasconcelos abrió sus puertas para un juego de beisbol.
Fue el pasado martes 4 de mayo con el primero de la serie de la Copa Pasión por México frente a Diablos, cuando volvió a cantarse el ¡Play ball!
Los Guerreros de Oaxaca nuevamente tomaron turno al bat. El sonido local con su música, anuncios de los integrantes del line up, la presentación de cada pelotero en su respectivo turno y de los movimientos de los pitchers, volvió al escucharse.
Los interruptores de encendido de la pizarra y pantalla se desempolvaron para volverse a encender. Otra vez la cuatrimoto, staff y herramientas de arreglo del campo se observaron en el verde del empastado sintético. Las luces se encendieron de nueva cuenta.
Así, se empieza a reactivar la emoción del beisbol profesional en Oaxaca. Esa adrenalina empieza otra vez a fluir, aunque por el momento esta sensación fue sólo a través de la transmisión que lleva a cabo en redes sociales del club de dicha serie.
Pero fue una “probadita” de esas emociones que volverán el 25 de mayo cuando Guerreros inaugure la temporada 2021 de la LMB en el Vasconcelos, precisamente recibiendo a su hermano mayor, los Diablos Rojos.
Alonzo Harris ha vuelto a mostrar su impresionante habilidad en el robo de bases; Orlando Piña confirma su talento. Samar Leyva empieza a dar muestra de ese gran tesón que lo caracteriza en el terreno de juego. Los oaxaqueños Pedro Ordaz y Andrés Moreno se entregan al máximo en cada turno en busca de un lugar en el roster.
Héctor “Venado” Álvarez ha vuelto a dar señales detrás de la tercera base.
El ex ligamayorista Jorge Cantú ya bateó nuevamente en la Verde Antequera, así como otros peloteros favoritos de la afición escarlata como Carlos Figueroa, Japhet Amador, Emmanuel Ávila, entre otros; Julián Ornelas regresó a su ex casa, ahora con la franela del México.
Fue una dosis del regreso de las emociones de la LMB en Oaxaca con los Guerreros.
