La mancuerna que el Cherris y el Alafita habían formado para reiniciarse en el negocio de los carros robados se acabó el pasado jueves en la noche.
El Cherris, pasó muchos años en el penal de Santa María Ixcotel donde conoció a Adrián, El Alafita”, preso y sentenciado también por robo de vehículos.
De acuerdo con informes de la policía, el Cherris dejó el penal en febrero de 2016, mientras que El Alafita, lo hizo en el mes de febrero de 2017.
En el penal eran muy conocidos, tanto que, las autoridades decidieron cambiar una y otra vez a El Alafita, por lo que fue huésped en al menos tres reclusorios en el estado.
Reinician su actividad delictiva
La noche del jueves 25 de enero, el Cherris y el Alafita, con al menos cuatro personas más, se concentraron en el barrio de Jalatlaco para cometer uno más de sus robos.
El grupo delictivo se desplazaba en una camioneta Jeep Liberty color negro, así lo revelaron las videograbaciones obtenidas por el propietario del vehículo Nissan Tsuru robado ese día.
Los sujetos simulaban reparar la camioneta para no llamar la atención, mientras uno de ellos observaba que el Nissan color azul oscuro al parecer no contaba con ninguna medida de seguridad.
Hábilmente, logró abrir el el auto y de manera coordinada, se retiraron en la camioneta y el auto robado.
Instantes después, el ofendido llegó por su auto pero se llevó la desagradable sorpresa al ya no encontrarlo.
Al indagar, notó que un local cercano contaba con cámaras de videogivilancia y fue así como obtuvo el video y observó la forma en que robaron su auto.
Se activa la policía
Agentes estatales de investigación (AEI) llegaron al lugar y les fue mostrado el video por lo cual establecieron comunicación con C-4 para conocer la ruta de escape de los dos vehículos, los cuales fueron detectados cuando enfilaron hacia la zona de Santa Lucía del Camino por la carretera federal.
Los investigadores se movilizaron en esa zona y minutos después, en la avenida Sabinos del fraccionamiento El Tule, detectaron la camioneta y el vehículo Nissan tipo Tsuru, los cuales fueron interceptados.
En ese lugar lograron la detención de El Cherris y El Alafita.
A los policías no les sorprendió que se tratara de estas personas debido a su largo historial delictivo al dedicarse a esta actividad.
Ahora, estarían a punto de reingresar al penal y esperar el proceso en su contra.
Largo historial
Rolando, el Cherris, fue detenido por la Policía Municipal en diciembre de 2009 en el centro de la ciudad luego de una persecusión en la que arrolló a dos elementos de esa corporación.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del miércoles 23 de diciembre en la calle de Leandro Valle esquina con Hidalgo, donde fue sorprendido cuando desmontaba la llanta de un Nissan Tsuru.
Al verse descubierto, subió su coche tipo Tsuru color rojo, matrícula del estado TJZ-93-36, fugándose a toda velocidad sobre la calle Hidalgo e iniciándose una persecución, siendo un par de motociclistas quienes le cerraron el paso en la calle Arteaga pero fueron embestidos por el facineroso.
Al revisar el vehículo en el que viajaba hallaron trece llaves de mecánico, ocho dados metálicos, cinco llantas con rines, cinco desarmadores y cuatro pinzas mecánicas, así como cuatro tapones, dos autoestéreos con dos bocinas, tres llaves de extensión, dos llaves alen, espejos, manerales, direccionales, un par de navajas, una batería y una calavera de coche, quedando todo como objetos afectos a la averiguación previa iniciada en su contra.
Recibe sentencia
Por arrollar a los policías, El Cherris fue sentenciado a cumplir una pena de 2 años, tres meses y 12 días de prisión, además de una multa de 5 mil 610 pesos con 70 centavos, por el delito de lesiones y daños contra los uniformados y en perjuicio patrimonial del municipio de Oaxaca de Juárez.
Otro robo de vehículo
Meses antes, el Cherris había sido detenido cuando escapaba luego de robar un vehículo Nissan Tsuru en las inmediaciones de Santa Cruz Xoxocotlán.
El auto fue robado frente a una escuela primaria y en su huida, chocó contra un domicilio, donde trató de abandonar.
