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Asaltan en calles de Oaxaca para drogarse

Foto(s): Cortesía
Redacción

Los ladrones que operan en diferentes puntos de la ciudad, lo hacen para comprar substancias a las cuales son adictos, lo cual los puede llevar a la cárcel, hospital, manicomio  o al panteón, ya que para darse valor, primero consumen la droga de su preferencia y salen a las calles a obtener dinero, sin importarles el tener que matar a sus víctimas.


El contacto con la cocaína lo hizo sentirse fuerte, sus sentidos se llenaron de una sola razón, robar, huir y tener lo necesario para adquirir más droga y tener en paz a su cuerpo, el cual aseguró que no se enferma cuando está en ese éxtasis, donde incluso, podía besar a la luna.


El lugar era el ideal y la presa parecía fácil, por lo que, con el valor que le dio la droga, logró un buen botín siete mil pesos, una cadena y una esclava, y cuando saboreaba el triunfo de su buen botín, fue detenido y golpeado de manera brutal.


"Me pegaron muy feo, tanto que  mi ojo derecho se quedó hinchado y tuve que ir al oftalmólogo, y pues fue la consecuencia de andar de ratero y que yo mismo provoqué, ya que tomé la decisión de robar y drogarme; vivía para drogarme, consumía y me drogaba para vivir, todo eso me arrastró al grado de que dejé a mi familia”, dijo.


Era el año 2006, David estudiaba la preparatoria, en una borrachera, un amigo lo invitó a inhalar cocaína, “me dijo que me echara una tira, que se me iba a bajar lo pedo y que estaría chido el viaje, y fue tan maravilloso, que me seguí en el viaje y me empecé a clavar en eso”.


Argumentó: “Ahí la decisión la toma uno, el me compartió y yo fui quien decidió agarrar la bolsa y ponerme una línea, de ahí lo dejé y me volví adicto al crack, a la piedra, en una lata, con ceniza y él mismo me la dio a probar, por eso hay que fijarse quienes son en verdad tus amigos”.


UN ASALTANTE  DE 16 AÑOS


Después empezó a fumar crack, “empecé a fondear feo, le robé a mi familia a la gente, andaba de allá para acá, a veces ni dormía ni comía, y sentí wey como el cuerpo se me fue desgastando y sí, robaba yo, me pegaban y  golpeaban a cada rato”.


Fue tanta la angustia de su madre que lo internó en un centro especializado para drogadictos durante tres meses, “al salir, me volví a drogar, no es grato contra esto, porque la gente te humilla, a veces te  hace feo, te tira la moneda, a veces te dice ¡Pinche mugroso! Hueles mal”.


La piedra, la heroína, cristal, mota, perico, hachís,hongos, ácidos, el mt, la salvia, LCD, son tan solo algunas de las drogas que fueron parte de su cuerpo “el ribotil, diasepán, te duermen, estás un poco tranquilo cuando recibes tu terapia”


En ese momento lo que importa es buscar la droga porque está cabrón, ya que cuando eres adicto a la heroína y no tienes esa substancia, te duele  el cuerpo, te da vomito, diarrea, dolor de huesos, entonces, ya es como necesario en un drogadicto, el tener esa substancia, para que le dé hambre, que no le duelan los huesos, es un proceso que es largo y duradero.


Para ello, robaba aretes, celulares, cadenas, “lo que se me pusiera y si estaba fácil me lo robaba también”.


“En mi caso, esa droga  me arrastró muy feo, es una pendejada chiquitita, la mitad de un frijol, con esa cosa, si tienes dolor de hueso, calentura, te duelen los besos, te duele el cuerpo, no te enfermas, pero cuando la dejas, te da tos, calentura, lo que no te enfermas en años lo haces cuando estás en la abstinencia, la cual  es cuando entras a un centro de rehabilitación, por tres meses y andar sobrio es por determinado tiempo, ya que llevas tres o cuatro años”, recordó.


EN EL CERESO DE IXCOTEL


Estuvo por espacio de dos años en el Centro de Rehabilitación Social (CERESO) de Santa María Ixcotel, por el delito de robo con violencia, “después estuve de nueva cuenta por portar una arma calibre 22 y un poco de mota, y fui por otros dos años y no es nada grato, porque cuando estuve había una mesa directiva y tenías que obedecer, porque si no lo hacías, te pegaban, te quitaban tu visita”.


Al estar encerrado, siguió drogándose, “se me hizo fácil, porque trabajaba en una juguería donde estaba una señor que desgraciadamente ya se murió, ella me ayudaba mucho, de decía que me compusiera, pero a mi me valía, iba de celda en celda, de castigo en castigo”.


Su madre, al igual que sus hermanos nunca lo dejaron solo, “no sé cómo le hacían pero siempre ahí estaban, hasta la fecha lo siguen haciendo, me demuestran que me quieren y yo soy el que no se quiere, porque, para querer a una persona, tienes que quererte a ti mismo”.


EN PROCESO DE REHABILITACIÓN


David tiene 25 años, pero se ve más acabado, ya que se droga desde los 13. Está en rehabilitación, donde lleva ya seis meses, en el cual es apoyado por un grupo especializado en este tipo de casos, la cual es de doble A, “quisiera invitar a los chavos wey, que  sí se puede, se sufre pero se aprende, entonces, te va a costar, pero no se muere uno, es para bien de uno mismo, a veces la familia se preocupa y nos busca, pero no entendemos, porque estamos enfocados en las drogas”.


Lamentó que “actualmente hay mucho chamaco que tienen 14, 15 o 16 años de edad y ya se  inyectan o fuman heroína, en aluminio se fuma y se inyecta con una jeringa de insulina”.


Actualmente la reyna de las drogas es la heroína, la cual se puede conseguir en algunos lugares en tan solo 100 pesos la dosis, “la consigues en cualquier esquina, inclusive en la Central de Abasto, por lo que, se tiene que buscar bien a aquellos que están envenenando ya a los niños”.


Reconoció que la vida es hermosa sin consumir drogas y alcohol, “es triste recordar como esa droga me arrastró hacer muchas cosas, como picar a un wey para quitarle su dinero a la fuerza y meterme en problemas, donde la policía ya me fichaba, nada más me veían y me agarraban a cada rato, aunque no me llevara nada, y si yo no les daba su moche, me llevaban”.


LA RECOMENDACIÓN


Recomendó a los padres de familia, que le expliquen a sus hijos que en los momentos en que pelean, los culpables no son ellos, sino que tienen ciertas diferencias, o que lo mejor es hacerlo en su ausencia.


Explicó, “porque creces con una cerrazón tremenda, porque en la infancia tu mamá o papá te pegaron o simplemente te dan todo y te ignoran, por lo que, eso está mal, porque le haces un daño a él y viceversa, porque tu lo consientes y el exige, yo lo digo porque se lo hacía a mi familia, por lo que, invito a la ciudadanía a que busque ayuda en los diferentes grupos que existen en la ciudad, porque son muy buenos”.


“Los padres de familia deben de cuidar a sus hijos, que los huelan al llegar a sus casas, si encuentran en el baño aluminio o una lata, deben empezar a preocuparse, porque con el aluminio se fuma la heroína, la piedra, en la lata se fuma la piedra; si encuentran jeringas es que se inyectan heroína; deben hacerle un aseo personal a los cuartos, para poner solución al problema a tiempo, no en los momentos en que todo es tarde”, concluyó.

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