Pasar al contenido principal

SUKE A.C, compartiendo el arte con los niños

Foto(s): Cortesía
Redacción

Desde muy pequeña, la regiomontana Ángela Rocío Hernández Gómez tomó como pasatiempo pintar en libretas algunos bocetos y también se integró en algunos talleres para aprender más de pintura; su gusto la llevó a estudiar Artes Plásticas en la escuela de Bellas Artes de Oaxaca, donde conoció a Jorge Valente Ortiz Rivera, con quien creó, para poder comunicarse durante las clases, un divertido personaje al que llamaron SUKÉ.


“Si teníamos hambre, poníamos un dibujito comiendo una hamburguesa; expresábamos también si teníamos sueño y cuando queríamos decir un diálogo más largo, hacíamos escenas con el muñequito, nos aventamos media hoja dibujando”, nos comenta nuestra entrevistada.
 


Nace SUKÉ


Ya egresados, Ángela Rocío, actualmente vicepresidenta de SUKÉ, se dedicó a la pintura, principalmente barroco, mientras Jorge Valente, presidente de la asociación, estudió la Maestría en Gestión Cultural, lo que les permitió hacer un buen equipo para seguir realizando proyectos juntos desde 2009, entre ellos “Indumentaria tradicional en Libros Artesanales”, 100 libros con grabados originales, 10 grabados cada uno, hechos a mano artesanalmente, con un recurso otorgado por Seculta.


“Decidimos seguir trabajando juntos y gestionar proyectos principalmente enfocados en niños”, nos cuenta Hernández Gómez.


 



Ángela Rocío pinta el simpático personaje de SUKÉ.

 


Es así como en 2014 nace la asociación civil SUKÉ consultores, con la que pudieron abrirse más puertas para realizar sus proyectos; en un principio comenzaron llevando pintura y escultura a los niños y talleres para niños especiales, con la experiencia de la artista plástica durante su servicio social a la Caravana del Arte del IEEPO y, poco a poco, se fueron sumando más personas que comparten sus conocimientos en música, apreciación artística y educación ambiental, como cuidado del ambiente y reciclaje.
 


Retos y frutos


La paciencia, pero sobre todo, el entusiasmo, han hecho que los integrantes de la asociación civil continúen a pesar de las dificultades, principalmente al enfrentarse a la realización de trámites y la apatía de algunas personas al gestionar recursos ante dependencias; pero han encontrado apoyo principalmente en amigos y otros artistas, que simpatizan con la idea de sembrar una semilla de arte en los niños, poniendo material o recursos propios para apoyar en los proyectos.


 



Diferentes personas se han unido a los proyectos de SUKÉ.

 


Las satisfacciones han sido grandes, entre ellas que el año pasado, el personaje SUKÉ, que da vida a esta asociación, ganó un concurso para irse a Japón representando a la catrina mexicana, saltando así fronteras no sólo estatales, sino nacionales; lo mismo ha pasado con su creadora, quien en lugares fuera del estado y de la República Mexicana, es reconocida por personas que la conocen a través de la redes sociales.


Actualmente, la asociación se mantiene principalmente de la venta de obra de arte y diferentes artículos con el simpático personaje SUKÉ y del voluntariado de aproximadamente 10 personas que sin recibir nada a cambio ponen su tiempo y esfuerzo en las actividades que realizan, entre las cuales se encuentran algunas dirigidas a los niños del Istmo, a quienes buscan a superar las secuelas de la catástrofe del terremoto, a través de diferentes actividades artísticas.


Entre los proyectos a futuros, nos cuentan los directivos de la asociación, está que la asociación civil se convierta en una fundación.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.