HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Pintor, ceramista y padre, José Luis García ha construido un legado invaluable. Como artista desarrolló una técnica fascinante a base de tierras naturales y barro, polvo de agua. Modesto, de hablar ecuánime y tono de voz baja, el creador día a día da vida a una nueva pieza.
En su taller, donde diariamente trabaja, la alquimia es una constante y su lenguaje son los cuatro elementos: fuego, tierra, agua y viento. La entrevista ocurre en varios espacios de su casa, su taller y en varios episodios, ya que el proceso de elaboración de la cerámica es laborioso.
Al hablar sobre la paternidad es conciso: "Recuerdo un conocido texto. Sobre la semilla que tiene que morir para nacer. Si el grano de trigo no muere, después de que se ha regado, en la tierra, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. Yo creo que el hombre puede nacer, pero para nacer primero debe morir y para morir primero debe despertar.”
El horno tradicional, en el que quema a 900 grados.
A esta reflexión le sigue su conversación sobre la creación, una palabra clave que marca su vida. Otra de sus develadas intenciones son: la reinvención, la recreación, la innovación. Cree que todo creador tiene ese derecho a saborear lo que es el arte y no sólo de quedarse confinado, porque afirma que muchos creen que la artesanía es una convidada del arte.
Apunta esto porque al hablar de los oficios sabe que la perfección es posible y que los artesanos pueden lograr reunir los cánones que exige el arte. Cierto de que proviene del país de las nubes, testigo de la elaboración de barro, tejidos de palma y autor de una técnica que bautizó como polvo de agua, José Luis García confiesa que tiene fe en la creación.
Coloreada mediante tierras y minerales, y posteriormente bruñe con cuarzo o piedra de pedernal para obtener una gran gama de tonalidades que cobran vida a través de la cocción. FOTO: Carina Pérez
"Debemos utilizar la creación, mirar alrededor y ver qué tomar de lo que vemos, no hacernos dependientes de materia prima cara, sino utilizar lo que tenemos más cerca. Donde quiera que uno pise hay barro, si uno escarba y sabe prepararlo se puede hacer, su resistencia será otro tema, pero con las manos, el fuego y la imaginación podemos encontrar un mundo nuevo".
El ceramista sabe que si hace un jarro o una olla, esta pieza puede ser distinta en tanto a lo que cada uno proponga. -¿Quién nos prohíbe hacerlo?- se pregunta. "Lo que he aprendido lo he enseñado a la comunidad, creo y veo que se puede hacer una mejor vida si trabajamos con fe y conocimiento, porque una cosa es trabajar con el corazón y otra con el conocimiento, aplicar lo que uno ha aprendido e incorporar técnicas que no se han visto antes y llevarlas a la obra.
José Luis García transforma sus raíces oaxaqueñas a través de una visión personal. FOTO: Carina Pérez
El artista autodidacta recuerda que fue atraído por la pintura mural en los talleres de sus maestros Arturo García Bustos, Arnold Belkin y Luis Nishizawa
. Ahora, en el comedor de su casa habla del libro que está leyendo, que tiene que ver con la creación Opus nigrum, la novela de Marguerite Yourcenar.
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José Luis García mantiene un vínculo especial con los animales, en especial con los perros. FOTO: Carina Pérez
José Luis García es un artista autodidacta originario de Oaxaca, su formación se ha llevado a cabo en los talleres de los artistas Arturo García Bustos, Arnold Belkin y Luis Nishizawa. Su obra se encuentra en diversos museos y galerías de América, Europa y Asia, incluida en esta lista la Galería Casa Lamm en la Ciudad de México.
El artista mixteco también es el fundador del taller de artes y oficios Polvo de Agua, en donde se lleva a cabo el rescate de la alfarería, oficio tradicional de la región Mixteca, como una forma de preservar su patrimonio cultural, así como para crear un lazo entre lo milenario y lo contemporáneo mediante la producción de piezas inspiradas en la cerámica prehispánica de la región.
Una de las características propias de este artista es la utilización de materiales propios de Oaxaca, ya sea tierras o pigmentos naturales. Así, sus obras se enlazan a sus orígenes tanto en lo material como en el contenido, siempre evocando lo oaxaqueño.
