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Feria de Hongos en Cuajimoloyas, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

SAN ANTONIO CUAJIMOLOYAS, Sierra Norte, Oaxaca.- Apenas es mediodía y doña Filomena Luis Ramírez ya terminó la mitad de la cosecha de hongos que trajo a vender a la 18 Feria Regional de los Hongos Silvestres. Aunque este año no llovió mucho por esta comunidad de los Pueblos Mancomunados de la Sierra Norte, solo logró traer a la explanada municipal al menos seis variedades.


Año con año, desde hace cuatro, acude a vender el producto de su cosecha diaria. La temporada de hongos es de julio hasta inicios de septiembre y en esta tierra pródiga, para esta especie se dan cita micólogos, amantes de los hongos comestibles y visitantes curiosos que quieren vivir la experiencia completa.


Los recorridos por el bosque fueron el sábado y ayer domingo se mostró lo que recolectaron, en uno de los salones de la agencia municipal, a donde se dieron cita decenas de turistas que desde temprana hora degustaron platillos hechos a base de hongos.


Mole amarillo, coloradito, tamales, hongos empapelados, salsa de hongos, empanizados y al mojo de ajo, atole de trigo, de panela, chocolate-atole, atole colorado, café y té de poleo, fueron alimentos y bebidas que prepararon las cocineras de la región.


Las variedades de hongos comestibles son más de 10: amanita u hongo rojo, hongo de pan, hongo de burro, hongo trompeta, beshadé y el conocido como falda de señorita se preparan tanto frescos como deshidratados. Doña Filomena es experta y año con año comparte sus saberes y sabores con los visitantes.



Exposición de los hongos recolectados en el bosque. FOTO: Carina Pérez

Cualquiera que quiera venir a Cuajimoloyas puede hacerlo, aún queda más de un mes de temporada y en las cocinas de la comunidad preparan variedad de platillos de hongos, además de que podrá recorrer el bosque a pie o en bici.


Para llegar a esta comunidad hay que recorrer 60 kilómetros desde Oaxaca. El cuerpo, conforme se avanza, comienza a experimentar la tranquilidad que produce el paisaje; la subida se siente en los oídos, pero al cabo de unos minutos pasa, al poner más atención en los escenarios naturales que ofrece la Sierra Norte oaxaqueña.


Para saber:


Luego de una hora, en auto; y de una hora y media a dos, en transporte público, se llega a San Antonio Cuajimoloyas, que forma parte del municipio de San Miguel Amatlán. Esta entidad cuenta con un ecosistema de bosque templado, con vegetación de encinos, oyamel y pino rudis; se ubica entre dos mil y tres mil 200 metros sobre el nivel del mar y ahí habitan 649 habitantes.

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