"Agosto, mes del teatro", es el nombre del programa que presenta la Casa de la Cultura Oaxaqueña (CCO) en la que el público podrá ver las propuestas de 20 compañías teatrales del estado. En su edición siete se homenajerá al director de teatro Jesús Cervantes.
Del 27 al 31 de agosto, los asistentes a este foro podrán ver desde teatro griego, teatro infantil, monólogos y musicales, hasta composiciones innovadoras como el Microteatro y el Teatro Objeto.
A esta celebración fueron invitadas 14 compañías que tendrán como escenario el Foro Margarita Maza Parada y la Sala Andrés Henestrosa, para compartir sus propuestas. Todos los días a partir de hoy, la cita será a las 17:00 horas y la entrada es libre para todas las funciones.
Las compañías partcipantes serán: el Grupo de Teatro Infantil La Pandilla, Cascabel Teatro, Taller Laboratorio de Arte Escénico (TLAE), Carpa Roja, Teatrofilia Oaxaca, Grupo de Teatro de la Casa de los Teatros, Inoportunos de la UABJO, I.E.S.A.E.O, Taller de teatro del Archivo General del Estado de Oaxaca (AGEO), Volare Grupo de Teatro del STPEIDCEO, Grupo de teatro del Plantel #44 del COBAO de San Antonio de la Cal, Teatro Raíz de Isabel Cruz Daza, Taller de Canto de la CCO y el grupo anfitrión Guel Navanni.
El maestro Jesús Cervantes , fundador y director de la Compañía Estatal de Teatro que lleva su mismo nombre, es un hombre sencillo con un profundo sentido del arte teatral y de la poesía; que de la mano de su esposa la maestra Luz María Servín, excelsa dramaturga, transitó por la senda del teatro, su gran pasión.
De esa alianza, el público oaxaqueño recibió tres de sus leyendas urbanas que bajo la pluma de su esposa y propia dirección, propició el encuentro de la identidad cultural de Oaxaca.
Una huella indeleble dejó con Mariana la Frutera, La carreta de la muerte y el Licenciado Triquiñuelas. El público también disfrutó de: El Inspector y de una vastedad de escenas cortas dedicadas a que la sociedad comprendiera los peligros de las drogas o de otras expresiones que le duelen al ser humano.
Jesús Cervantes enseñó, tanto a sus hijos como a muchos otros actores y actrices, el estro de la actuación, la interpretación de lo que significaba para el autor de una obra el sentido, el mensaje y la profundidad del sentimiento humano, con lo que hizo accesible a todo su público los papeles de alta complejidad o de una simplicidad auténtica y brillante. Es hora de homenajearlo y celebrar al teatro.
