Un pequeño que iba a cumplir tres años y que estaba al cuidado de su abuela, falleció la mañana de ayer en la agencia La Experimental perteneciente a San Antonio de la Cal, al caerle la tortilladora en la cual su madre preparaba las tlayudas.
A las 11:00 horas, ante los gritos desgarradores de la anciana al lugar se presentaron sus vecinos, quienes de inmediato solicitaron el auxilio de la ambulancia municipal, sin embargo, nunca llegó, por lo que, su angustiada madre lo llevó en brazos hasta el Centro de Salud.
Sin embargo, al requerir una atención especializada por las lesiones que presentaba el menor, era necesario trasladarlo en la ambulancia al Hospital Civil Doctor Aurelio Valdivieso, pero dicho vehículo está a cargo del regidor de salud, quien no se encontraba en esos en el lugar, por lo que a falta de atención médica falleció el falleció.
Personas que se encontraban en ese momento en el Centro de Salud, mencionaron que la directora del mismo, Liliana R.de A C., de manera insensible y brusca le dijo a la mamá del menor: “su hijo ya se murió ya van a venir por el cuerpo nada se puede hacer”.
Por lo que, cayó desmayada y posteriormente entró en crisis nerviosa ante la impotencia de que no pudieron salvarle la vida a su hijo.
La ambulancia debe permanecer en dicho lugar y no ser utilizado como vehículo particular, para que en casos como el de ayer, brindar el servicio para el cual fue adquirido, aunque destacaron que existe un acuerdo entre la directora y el regidor que cuando se necesite la ambulancia este mande a un chofer a dejarla al Centro de Salud, lo cual equivale, como en este caso a perder tiempo y la vida de los pacientes.
Al lugar se presentaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), quienes iniciaron las investigaciones correspondientes.
Posteriormente, ordenaron el traslado del cadáver al anfiteatro del Instituto de Estudios Periciales para realizar la necropsia de ley correspondiente y determinar las causas del fallecimiento del pequeño.
Después se abrió la carpeta de investigación correspondiente, en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de homicidio.
