Pasar al contenido principal

La cocina oaxaqueña como experiencia sensorial; Chef Obed Avendaño Hernández

chef-Obed-Avendaño-portada
Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

El chef Obed Avendaño Hernández (Miahuatlán, 1986) considera que tener hambre es una emoción y cocinar, saber atenderla. Al frente del restaurante La Distral, habla de cómo en esta cocina han incorporado propuestas con ingredientes originarios del estado, sin perder de vista la creación de sus platillos insignia. 

El acercamiento del chef a la cocina fue desde muy pequeño. “Fui creciendo y en casa siempre fue inculcarme el aprender a hacer una buena salsa, aprender a cocer frijoles, aprender a hacer café de olla, eso era lo básico en casa. De ahí fue naciendo el interés por hacerlo. 

En casa se cocinaba en fogón. De ahí fue que nació mi interés y las ganas, así como el amor por la cocina”.

Ya en la adolescencia, sin saber bien qué iba a hacer de su vida, compartió en entrevista que un amigo le recomendó buscar un oficio y pensó enfocarse en la cocina, así que entró a trabajar como lava loza y luego quiso aprender más de la preparación de alimentos y se metió a estudiar: “Ya estando trabajando decidí estudiar; no fue como el típico: estudio y después trabajo”.

¿Qué le dirás a las nuevas generaciones? 

A las nuevas generaciones les puedo decir que no es malo empezar a estudiar primero. Es lo mejor. Busquen un lugar donde puedan ver, observar, porque la cocina o cocinar no es nada más que montar un plato y presentarlo.

Cocinar o estar en la presión de una cocina es desde la parte de atrás, desde el que lava, desde el que va por el mandado, hasta el que hace. Se trata de hasta dónde quiere llegar el estudiante; porque estudiar es fácil, lo difícil es subir, crecer y mantenerse. Creo que es lo más complicado, mantenerse. 

Así que el consejo es ese: si ya estás estudiando gastronomía, busca dónde puedas empezar a observar cómo se mueve una cocina y cuáles son las funciones ahí, porque son muchas cosas las que hay que dominar para llegar a encabezar una. Y sí, en una cocina hay muchas cosas, pero yo creo que la parte más importante para dominar es a mí mismo.

¿Para ti qué es la cocina?

Hay muchas personalidades en una cocina y el rol que se juega todos los días al tener gente, obviamente estamos jugando con emociones, porque el tener hambre es una emoción, el tener sed es una emoción y de repente tener un plato y satisfacer a alguien también es satisfacer esas emociones. 

Entonces, yo creo que ese es el tema: aprender a dominarse a uno mismo, para poder aprender a dominar las emociones de los demás a través de la comida. Eso es la cocina para mí. La comida es una emoción.

¿Para ti qué es la cocina?

Hay muchas personalidades en una cocina y el rol que se juega todos los días al tener gente, obviamente estamos jugando con emociones, porque el tener hambre es una emoción, el tener sed es una emoción y de repente tener un plato y satisfacer a alguien también es satisfacer esas emociones. 

Entonces, yo creo que ese es el tema: aprender a dominarse a uno mismo, para poder aprender a dominar las emociones de los demás a través de la comida. Eso es la cocina para mí. La comida es una emoción. 

¿Y qué es lo que quieres que la gente conozca de tu propuesta ahora?

Estamos a punto de celebrar una nueva etapa, el próximo siete de agosto, el aniversario de este espacio, por ello hicimos una alianza con la que celebraremos una cena maridaje a ocho manos. 

Y cotidianamente ¿cuál es la propuesta que tiene el restaurante?

En la Distral estamos apostando por tener una experiencia gastronómica en los hoteles. La mayoría de las personas pensamos en una comida de hotel como comida básica, ¿no? Entonces, aquí lo que queremos es que realmente llegues al desayuno y tengas el chocolate de agua, el chocolate de leche, el pan de yema y toda una experiencia en el desayuno. 

En nuestra cocina tenemos platos insignia del restaurante de nuestro chef corporativo que es Gerardo Rivera, como los tacos de chipotle, una ensalada de betabel, cortes de carne, una tlayuda de camarón con una mezcla de aderezo de chintextle y de postre tenemos el brulé de arroz, panqué de elote y más.

Para mí, en especial, es importante que los comensales locales lleguen con nosotros y hacerles vivir la experiencia. Al llegar con nosotros es darles la calidez, sobre todo acompañado de la sazón que nos caracteriza en Oaxaca. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.