CIUDAD DE MÉXICO.- Ambientes cálidos y un diseño que permite apreciar cada una de las piezas y los materiales que dan vida a los interiores es el resultado del proyecto Departamento KM, del arquitecto e interiorista mexicano Elías Kababie.
Ubicado en la Ciudad de México, este espacio de 350 metros cuadrados ofrece calidez y un toque de elegancia y sobriedad, bajo el sello contemporáneo del artífice.
"No queríamos caer en el típico cliché de los materiales ostentosos y opulentos, por lo que tratamos de mantener los diferentes elementos en su estado natural: se puede ver el mármol pulido y la madera al aceite, por ejemplo", subrayó Kababie.
El ingreso a la vivienda está marcado por las áreas sociales, las cuales fusionan una sala, un family room de líneas más informales y un amplio comedor para 12 personas.
"Todas estas áreas se conectan visual y espacialmente gracias a la planta libre de muros, la cual cuenta con plafones y mobiliario especialmente seleccionado que logra delimitar virtualmente cada uno de los espacios", explicó el creativo.
La paleta de colores destaca por los grises y cafés que denotan ambientes sofisticados y cálidos, los cuales se acompañan de las tonalidades naturales del mármol y la madera.
El mobiliario y algunos accesorios aportan los puntos más expresivos de este ensamble, tal es el caso de los candiles Jonathan Adler, que se aprecian en la sala, así como los sillones Flexform y una chimenea empotrada que marca la división entre el family y la sala de estar.
Al ser un departamento de dos niveles, Kababie buscó que la conexión entre ambas plantas también se convirtiera en una protagonista del diseño.
"Para mí era vital hacer una escalera que no sólo cumpliera con la funcionalidad de comunicar las dos plantas, sino que fuera parte de la esencia misma del departamento", señaló el arquitecto.
El nivel superior cuenta con un estudio/biblioteca y tres recámaras, en donde se mantienen los entornos sobrios y bien enlazados con la parte social del departamento. Mobiliario de firmas como Pianca refuerzan la sofisticación y el lujo italiano en esta propuesta.
Durante el día, el interior aprovecha la potencialidad de los ventanales y se mantiene perfectamente iluminado mediante la fuente natural, mientras que, por la noche, la luz cálida e indirecta acentúa el aspecto acogedor del proyecto.
Proyecto Departamento KM: trazos de elegancia
