Rodrigo Velásquez Torres
El pasado lunes 9 se anunció el fallecimiento del actor James Earl Jones, una presencia legendaria caracterizado por poseer una voz profunda y resonante, la cual se convirtió en ícono del cine y la televisión norteamericanas.
Con su fallecimiento, el mundo del espectáculo, las películas, la radio, la locución, el teatro y diversas otras manifestaciones artísticas en las que participó, pierden una de sus figuras más emblemáticas y reconocibles.
El actor nació en Arkabutla, Mississippi, en 1931. Su infancia estuvo marcada por la pobreza y la discriminación racial propias de la época, las cuales superó para convertirse en uno de los actores más respetados de su generación. Su talento innato y su dedicación lo llevaron a los escenarios de Broadway y, posteriormente, a la pantalla grande.
Recuerdo la primera vez que escuché la poderosa voz de James; se trataba de su (ahora clásico) papel de interpretar la voz de Darth Vader en la saga de "Star Wars". El villano espectacular se posicionó como uno de los personajes más reconocibles dentro de la saga, más que por su propia y trágica historia, por la potente voz (profunda y gutural) que el actor le imprimió al personaje, haciendo de esta su característica inconfundible.
Su tono grave y resonante le permitió interpretar una amplia gama de personajes, desde villanos imponentes hasta figuras paternas sabias. La voz de Jones era tan distintiva como su talento actoral.
En lo personal recuerdo mucho su papel (pequeño pero trascendental) del beisbolista ciego de la película “Nuestra pandilla”; dueño de un perro que era el terror de los niños de la cuadra y que al final se vuelve parte integral de la pandilla; para los amantes del beisbol (como yo), esa película es un clásico.
La influencia del trabajo de James Earl Jones se extiende más allá de su labor como actor y como prestador de voz y de doblaje. Su carrera en el teatro y el cine fue prolífica además de diversa; sus interpretaciones siempre fueron marcadas por una gran profundidad emocional y una técnica actoral bien desarrollada e impecable.
A lo largo de su carrera recibió numerosos premios y reconocimientos. Fue galardonado con un Oscar honorífico en 2011, además de tres premios Emmy, un Grammy y dos premios Tony, logrando así el prestigioso estatus de haber sido ganador de los premios Emmy, Grammy, Óscar y Tony (EGOT). También fue honrado con la Medalla Nacional de las Artes, el Kennedy Center Honors y, sobre todo, con el reconocimiento del público.
James Earl Jones, un verdadero gigante de la actuación. Siempre será recordado por sus contribuciones al mundo del entretenimiento y también por su impacto en la cultura y la sociedad. Su voz y su presencia seguirán resonando, ya que ha dejado un legado que perdurará por generaciones.
Que la fuerza siempre lo acompañe.
Contacto y réplica:
"James Earl Jones será recordado por sus contribuciones al mundo del entretenimiento y también por su impacto en la cultura y la sociedad".
