Bajo un cielo que parecía guardar cada suspiro, Oaxaca se rindió a la memoria y al sentimiento. Desde el primer acorde, Roberto Carlos no solo cantó: abrazó a su público con esas canciones que han acompañado vidas enteras.
Hubo miradas húmedas, manos entrelazadas y voces que, al unísono, dejaron de ser multitud para convertirse en un solo corazón latiendo al ritmo de la nostalgia. La noche no fue solo un concierto, fue un reencuentro con el amor, con los recuerdos y con esa música que, sin pedir permiso, se queda a vivir en el alma.
Entre suspiros y memorias: Roberto Carlos hizo eterno el momento en Oaxaca. Como parte de su gira 2026, el Rey de la Música Latina, interpretó grandes éxitos, como: “¿Qué será de ti?", "Desahogo", "Propuesta", "Cóncavo y convexo", "La distancia", "Ese tipo soy yo".
Además, cantó clásicos en portugués: "Como vai você", "Além do horizonte", "Nossa senhora". Y los encores: "Amada amante", "Un millón de amigos", y "Solamente una vez"
El escenario de este encuentro fue el Auditorio Guelaguetza, que se transformó en un santuario de emociones donde cada nota encontraba eco en las montañas y en la memoria colectiva del público. Ahí, entre aplausos interminables y suspiros contenidos, el cantante recorrió sus grandes éxitos, provocando que el tiempo se detuviera por unas horas y que cada asistente volviera, aunque fuera por un instante, a esos momentos que sus canciones han marcado para siempre.
Puntual a su cita, el concierto comenzó a las 21:00 horas; le siguieron uno a uno sus éxitos, para luego cerrar con broche de oro, al sorprender a todos abriendo las puertas y permitir que el público ingresará al foso del auditorio para estar más cerca. A este acto, que ninguno de los que logró entrar, dudó en grabar le siguió el obsequio de rosas blancas y rojas a sus fans.
Hombres y mujeres emocionados por igual, parejas y amigos no desaprovecharon la oportunidad de estar tan cerca del cantante, para tomarse una selfie. Pacientemente entregó rosas a todos los que pudo, su equipo le acercaba docenas de rosas que repartió durante toda la canción de “Jesucristo”.
El tour, que contó previamente con un sold out en Monterrey, incluye presentaciones Ciudad de México, Guadalajara y Villahermosa, además de confirmar fechas en EE. UU. en mayo. Oaxaca disfrutó de una sentida velada. El "Rey de la Música Latina" suele adaptar el repertorio según el país, pero mantiene el formato de baladas inolvidables que han marcado sus 60 años de carrera.
En Oaxaca su presentación significó una velada de más de tres horas, que sus seguidores no olvidarán.
