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Zarpar hacia el Psicoanálisis

Foto(s): Cortesía
Aleyda Ríos

Jesús Antonio Martínez Carrasco / Última de tres partes

Me invitó a dar una vuelta

en su barca de piel de perezosos

muertos de tristeza,

la barca no se movía

más que con vientos cobrizos,

no era de remos, pero de hilos

que él manipulaba con su mano izquierda.

Guadalupe Ángela

 

La mudanza a la ciudad de Oaxaca

Decido abandonar la Ciudad de México, donde se gestó mi caminar al lado del Psicoanálisis. El costo de los viajes con cierta frecuencia y el tiempo que tomaban, me llevaron a replantear otro lugar más cercano a la ciudad de Oaxaca. Después de un “receso” de algunos meses, llegué al INEIP gracias a mi amada; que como siempre, inquieta y obstinada para muchas de las cosas que amaba, me invita a asistir a un evento del Instituto que llevó el nombre “La otra mujer”. Recuerdo con mucha nitidez a 2 ponentes de 5 o 6 que había; una era la psicoanalista Fausta y el otro el psicoanalista Alejandro. Al terminar el evento, mi pareja y yo hablábamos de su discurso; en ese momento le manifiesto a ella que lo dicho por el doctor me había inquietado; creo que al escucharlo, la transferencia comenzó a desarrollarse. Allí sería el inicio de otras andanzas con el Psicoanálisis.

La relación entre el Psicoanálisis y yo

El salto al INEIP y la terapia psicoanalítica en el Instituto me ha llevado a cuestionar e incluso a derrumbar premisas y cimientos en las que yo había caminado o construido mi concepción del mundo. Ya con años en terapia, he visto desmoronar dichos e ideas que defendía férreamente en la teoría y en la práctica.  Por ejemplo, que la madre era la víctima del cónyuge, que el opresor era el padre hacia la esposa e incluso hacia los hijos; esa fue mi vivencia en el hogar de mis padres. En la travesía del análisis me fui quedando sin argumentos para seguir sosteniendo ese supuesto. Otras aristas que me han conducido esta empresa es de “ponerme en contacto” con los deseos. Proyectos empolvados en la mente, postergados por miedos o por cuestionamientos a la capacidad de llevarlos a buen puerto, etcétera. Algunos de estos anhelos los he encaminado a la ejecución, otros más han girado de rumbo e incluso de naturaleza. El desgajamiento de mundos creados, la irrupción de emociones, que ni siquiera concebía su existencia en mí, y el reconocimiento de los mismos me ha revelado que no soy quien creía ser.

Un viaje largo y desafiante

Zarpar a este viaje junto al Psicoanálisis ha sido convulso, aguerrido y provocador. El recorrido es, en muchas ocasiones, en aguas turbulentas. Un trayecto que mientras se hace, se va conociendo y reconociendo el alma psíquica del sujeto analizado. Mi expedición ha sido acertada y ha valido la pena. Entretanto continúe en esta travesía, compartiré y pondré de manifiesto lo que el Psicoanálisis es y el papel que podría tener en cada uno que así decida tomarlo.

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!

[email protected]

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