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Vino, chocolate y sexo, los tres placeres que ayudan a proteger el corazón

Foto(s): Alexandra Zolorio
Alexandra Zolorio

¿Qué tienen en común una copa de vino tinto, un trozo de chocolate amargo y una vida sexual activa? Aunque parezcan los ingredientes de una velada romántica, la ciencia sostiene que, disfrutados con moderación, pueden convertirse en poderosos aliados para proteger el corazón.

Esa fue la premisa de la conferencia magistral "Vino, chocolate y sexo en la salud cardiovascular", impartida por el reconocido cardiólogo Dr. Alejo Díaz Aragón y organizada por el Club Rotario Oaxaca Antequera, donde el especialista explicó, con respaldo científico y un estilo ameno, cómo estos tres placeres pueden contribuir al cuidado del sistema cardiovascular.

El punto de partida fue el endotelio, una delgada capa de células que recubre el interior de las arterias y cuya función es producir óxido nítrico, una molécula indispensable para mantener una adecuada circulación sanguínea. "Cuando perdemos el óxido nítrico surge la hipertensión arterial", advirtió el médico, al recordar que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo.

Al hablar del vino tinto, Díaz Aragón dejó claro que su explicación estaba basada en evidencia médica y no en gustos personales. Recordó una frase atribuida a Hipócrates: "El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre, si tanto en la salud como en la enfermedad se administra con tino y justa medida". Sin embargo, lanzó una advertencia contundente: "Si se toma en exceso, obviamente no va a haber ningún beneficio cardiovascular", pues el abuso elimina cualquier efecto protector.

En el caso del chocolate, explicó que únicamente el chocolate amargo, gracias a su alto contenido de epicatequina, favorece la producción de óxido nítrico y ayuda a preservar la salud del endotelio. Para reforzar su explicación, compartió una experiencia personal con los asistentes: "Yo consumo chocolate amargo diariamente. Tenía los triglicéridos altos y se fueron hasta abajo. He comprobado el efecto benéfico que tiene el chocolate", relató.

Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando abordó el papel de la actividad sexual en la salud cardiovascular. El especialista afirmó que una vida sexual activa no solo fortalece la relación de pareja, sino que también ayuda a disminuir el estrés, mejorar el estado de ánimo y favorecer el funcionamiento de las arterias. "La sexualidad es un aspecto esencial de la función humana normal, del bienestar y de la calidad de vida", afirmó, al explicar que el esfuerzo físico durante una relación sexual equivale, aproximadamente, a subir dos pisos por una escalera.

La conferencia tomó un tono más serio cuando habló sobre la disfunción eréctil, a la que calificó como una señal de alerta que no debe ignorarse. "Todo hombre con disfunción eréctil, aunque no tenga síntomas cardiovasculares, debe considerarse portador de enfermedad cardiovascular hasta demostrar lo contrario", sostuvo. También criticó que muchas personas recurran únicamente a medicamentos para mejorar la erección sin investigar la causa de fondo. "La disfunción no es la enfermedad, es el síntoma de la enfermedad cardiovascular", enfatizó.

Entre anécdotas, referencias científicas y toques de humor, el cardiólogo dejó un mensaje claro: cuidar el corazón también implica adoptar hábitos saludables y disfrutar con responsabilidad de los placeres de la vida. Al despedirse, provocó sonrisas entre el público con una frase que resumió el espíritu de su charla: "La vida no se acaba hasta que se acaba el sexo".

Además de acercar conocimientos médicos respaldados por evidencia científica a la población, la conferencia tuvo un importante fin social. Lo recaudado durante el evento será destinado por el Club Rotario Oaxaca Antequera a la compra y donación de sillas de ruedas para personas de escasos recursos.

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