Pasar al contenido principal

Reflexiones de formación

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Inara Farrera Cruz

Hace unos sábados, mis colegas y yo recibimos una clase denominada “Termodinámica. Del calor al universo: una introducción divulgativa” a cargo de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), como parte de la Formación de Psicoanalistas.

Me di a la tarea de investigar un poco sobre la termodinámica, durante dicha travesía, recordé mis clases de secundaria y bachillerato. En este camino me reencontré con un concepto ajeno en la vida cotidiana pero que es familiar en la teoría de la psique, entropía. Este es definido como una magnitud física que mide el grado de desorden, aleatoriedad o la dispersión de la energía en un sistema.

Un mundo de posibilidades y sólo queremos una

Durante la clase el Licenciado Ricardo Eduardo Ruiz Bernabé nos compartió su definición, misma que les dice a sus alumnos y es la siguiente: “una expresión de todos los estados accesibles de un sistema”. Por ejemplo, consideremos a un sistema como una caja con seisdados (los dados son la energía), si agitamos la caja, ¿qué combinación formarían? Las variables son diversas., pero ¿qué tan probable es que, después de agitar la caja y al tirar los dados todos caigan con el número dos hacia arriba o incluso que la combinación de los seis dados sea consecutiva? El Maestro Ruiz describe a la entropía como: una expresión de todos los estados accesibles de un sistema.

El Licenciado preguntó: “¿Qué tan probable es que lo planeado nos salga perfecto? De miles de posibilidades sólo queremos una”.

La entropía y la vida psíquica

Cada día en la clínica psicoanalítica recibimos diferentes casos, padres que tienen “hijos rebeldes”, madres que “no pueden controlar a uno de sus hijos”, parejas que se sienten “atrapadas en una relación tóxica”, estudiantes que no encajan en el molde de “aplicados”, personas con duelos, etc. Cada situación puede interpretarse al igual que la entropía en la termodinámica como un sistema al que, entre todas las posibilidades, se le impuso una expresión de la vida psíquica.

Para quien acude a un proceso psicoanalítico, su entidad psíquica, el Yo se siente desencajado de su sistema, no se percata que es un orden especifico y acorde a lo que llamamos en psicoanálisis, síntoma. La primera ley de la energía dice a la letra: “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. La teoría de la termodinámica agrega que: “sólo hay un cambio en la energía si hay trabajo”.

Me impresionó el hecho de que, para explicar el funcionamiento de la vida psíquica, el creador del Psicoanálisis, Sigmund Freud se auxiliara de las ciencias duras como la física, química, biología y matemáticas, así como de otros campos del saber, lo que le permitió crear un tamiz que llamó metapsicología, para que, como todo saber científico, su joven ciencia tuviera un marco teórico definido y no fuera un depósito de simples ocurrencias.

[email protected]

¿Quieres saber más? Pide informes al teléfono 951 508 43 56 ¡Hazte escuchar por una o un psicoanalista del INEIP A.C.!

*Esta colaboración es parte de la columna Consultorio del alma. Cuenta conmigo. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.