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Nuestros hijos necesitan un papá “todo terreno”

Un padre demuestra ser un papá 'todo terreno' al pasar tiempo de calidad y estar presente en la vida de sus hijos.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por: Silvia del Valle

 

Ser papá es una tarea hermosa, aunque a veces se vuelve titánica ya que educar a los hijos no es fácil y ser un papá presente requiere de tiempo de calidad, atención a los detalles, disponibilidad para los imprevistos y seguridad para transmitirla a los hijos a pesar de que las cosas no anden tan bien; es decir, se requiere un papá “todo terreno”.  Aquí te dejo mis 5 Tips para lograrlo. 

Primero: Observa y adáptate 

Conocer a los hijos no es labor sencilla ni de un solo día, requiere tiempo, paciencia, dedicación y mucha atención a los detalles, es por eso que saber observar es tu mejor herramienta para conocer y comprender a tus hijos. 

Esto te puede dar un panorama de cómo es el día a día y de qué esperar en los momentos de tensión como puede ser un evento familiar importante o el asistir a una fiesta de algún amigo. 

Los planes cambian constantemente con los hijos y adaptarse con buen humor a las circunstancias ayuda a resolver situaciones inesperadas que generan estrés familiar. Una actitud abierta al cambio nos genera seguridad y estabilidad familiar y te da el control de la situación a pesar de que las cosas no estén saliendo como se habían planeado. 

Segundo: Aprende habilidades básicas de todo tipo

Para que papá proyecte seguridad y estabilidad es necesario que sepa un poco de todo y que pueda dar luz para solucionar cada situación o imprevisto, aunque no sea él quien termine metiendo las manos; es por esto que debe saber desde cambiar una llanta hasta preparar comida rápida o ayudar con la tarea escolar. 

Cuantas más herramientas tenga, y no me refiero a las del taller sino a habilidades adquiridas, más preparado estará para cualquier situación y para dar seguridad a los hijos y estabilidad a tu familia. 

Insisto, no tienes que ser experto en todo, solo tener conocimientos básicos que te permitan tomar decisiones oportunamente y dar paz a tu familia.

Tercero: Cuida tu salud

Jugar con los hijos, cargar las mochilas, correr detrás de los pequeños o ayudar en los quehaceres del hogar requiere mucha energía y solo lo podremos lograr con una buena salud. 

Comer a sus horas y sanamente, dormir el tiempo necesario y no el que se puede, hacer ejercicio cotidianamente y no solo antes de un evento específico, dedicar tiempo para ti, para cuidar de tu bienestar emocional son cosas básicas que debes tener en cuenta en tu agenda día a día para lograr tener más energía y paciencia para afrontar cualquier desafío que la vida familiar te presente.

A los hijos les gusta más si puedes jugar con ellos y correr hasta alcanzarlos, pueden convivir mejor contigo si tienes paciencia y alegría para bromear con ellos, se sienten más seguros si ven que no te cuesta trabajo caminar, cargar cosas o moverte ágilmente. Recuerda que los hijos necesitan estabilidad, tanto física como emocional y papá es quien debe dárselas. 

Cuarto: Escucha antes de solucionar

Cuando tus hijos se acercan a ti muchas veces es para que los escuches aunque no busquen una respuesta inmediata o la solución a los problemas, sino sentirse escuchados y atendidos.

Dedicarles tiempo para escucharlos y atender sus emociones y sentimientos fortalece la confianza y la comunicación y entabla un vínculo que si se fortalece día con día es muy difícil de romper. 

Ser un papá cercano, accesible y empático es algo que hace mucha falta en nuestros días y que pocos están dispuestos a hacer. Si logras moldearte y adaptarte, tus hijos te lo agradecerán mucho y se sentirán seguros y felices porque tienen un papá verdaderamente cercano a ellos, en el que pueden confiar y al que le pueden contar sus cosas.

Pero ten cuidado de no hacer bromas o ser sarcástico cuando te hablen de lo que piensan o sienten ya que estas dos actitudes rompen el vínculo y les generan inseguridad ya que los hace sentir ridículos y hasta tontos. Cuando sea algo serio hay que portarse seriamente para darle la importancia que tiene. Y cuando haya que bromear, que sepan que papá también puede hacerlo y pasar muchas horas de divertida convivencia familiar.

Y quinto: Educa con el ejemplo

Nuestros hijos aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos, por eso es necesario que vea a un papá alegre, responsable, empático, honesto, perseverante, trabajador, moderado, templado, siempre dispuesto a aprender y con tantas y tantas virtudes que la vida cotidiana nos requiere, para que vean que sí se puede ser bueno y que en papá está su ejemplo. 

La sociedad les presenta modelos que, en muchas ocasiones, son contrarios a lo que la familia necesita, que no se tocan el corazón para obtener lo que quieren sin importar que tengan que matar, robar o pisotear a los que tienen alrededor, modelos de papás poco responsables y que no les importan sus hijos, etc. y que les pueden distorsionar la imagen correcta de lo que es un papá, por lo que en ti deben tener ese referente. 

Sé que no es fácil pero también sé que por los hijos cada papá está dispuesto a hacer todo lo posible para ser el mejor papá del mundo y cuando sus fuerzas se acaban, es tiempo de voltear los ojos a Dios, sin pena y con la tranquilidad de que también Él es un padre amoroso que busca el bien de sus hijos y que está atento a nuestras necesidades. 

La oración debe ser la mejor herramienta de todo papá, y que tus hijos te vean haciendo oración les enseña que no todo depende de ellos y que no hay problema si le pedimos ayuda a Dios para solucionar los problemas que se nos salen de las manos. Sólo así lograrás ser un papá “todo terreno”.

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