¿A quién no le brillan los ojos cuando en el calendario aparece marcado en rojo un día festivo? ¡Eureka! ¡Clases suspendidas! Para los niños es como ganar la lotería, y para nosotros, los adultos, un oasis en medio de la rutina. Un respiro, en ocasiones bien merecido, aunque nuestra vida anímica no descansa un solo día.
La Semana Santa actualmente va más por el lado del júbilo que del recogimiento. Pero más allá de algunos días de asueto, cada vez es más frecuente escuchar sobre niños y jóvenes a quienes la escuela no les causa la menor ilusión, que ven las distintas tareas escolares como actividades fastidiosas y a los maestros como el enemigo. Lo anterior, estimados lectores, debería encender nuestras alarmas.
La escuela es mucho más que un edificio lleno de bancas y pizarrones. Es un semillero de futuros ciudadanos y un espacio donde, con la guía apasionada de los maestros y el apoyo de los padres, podemos lograr que nuestras niñas y niños no sólo aprendan las lecciones del libro, sino también las valiosas lecciones de la vida.
Tanto el hogar como la escuela, tienen como fin la educación de las nuevas generaciones y ésta, la educación, es el motor que impulsa el desarrollo de nuestra sociedad. Una de sus misiones cruciales es aterrizar a nuestros futuros ciudadanos en el planeta de la realidad, despegándolos suavemente de esa nube de puro placer y gratificación inmediata que gobierna sus primeros años. Extender demasiado la supeditación al principio de placer/displacer más allá de la infancia tiene consecuencias serias en la vida adulta. ¿Les suena familiar la frase "deterioro del tejido social"?
Ahora bien, ¿qué pasa cuando los propios padres andamos enganchados al carrito sin frenos del placer instantáneo? ¿Cómo vamos a enseñarles a nuestros hijos a postergar la gratificación, a valorar el esfuerzo, si nosotros mismos no hemos hecho esa "tarea" de poner límites a nuestros propios impulsos? El psicoanálisis es una herramienta eficaz para que alumnos, docentes y padres de familia vislumbremos las consecuencias que en lo vida real tiene nuestra disposición psíquica.
Como señalamos en nuestro párrafo inicial, nuestra vida anímica no tiene descanso. De la misma forma los psicoanalistas del INEIP A.C. continuamos atendiendo a nuestros pacientes y buscando también, en nuestra primera campaña de recaudación de fondos, los recursos que nos permitan hacer frente al deterioro del tejido social, principalmente a través de la atención psicoanalítica a niñas y niños en situación de vulnerabilidad. Como parte de estas actividades les invitamos a participar en nuestra Primera Carrera Atlética “Por un mejor mañana. Salud mental para niñas y niños”. Si es de su interés colaborar con esta noble tarea, le aseguramos que donar es muy fácil y su donativo puede ser deducible. Busque la información en nuestras plataformas digitales y en la página www.ineip.com.mx, su contribución puede hacer la diferencia.
¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 9512748812/ 951 244 7006/951 285 3921.
Síguenos en Facebook: Instituto de Estudios e Investigación Psicoanalítica A.C.-INEIP
