Pasar al contenido principal

Consultorio del Alma: Cuenta Conmigo | Psicoanálisis y formación: Sección para la enseñanza

piscoanalisis
Foto(s): Cortesía
Redacción

Alejandro José Ortiz Sampablo 

Al final de la nota que antecede de esta serie, comenté que, si deseamos precisión al elucidar conceptos como amor y enamoramiento, hemos de tomar en cuenta la diferencia sexual, es decir, que la dinámica psíquica de lo que conocemos como amor y enamoramiento, es diametralmente distinta en lo femenino y masculino.

Afectos y dinamismo psíquico

Y lo anterior ¿qué tiene que ver con la elucidación que pretende hacer del concepto de instancia psíquica, psicoanalista?, podrán reprocharme. De hecho, es el concepto de instancia el que nos permite la explicación precisa de lo mencionado, sólo que, en este caso, me auxiliaré de lo anterior para explicar por qué cuando nos referimos al Yo, hay que tener presente que es una instancia de la personalidad psíquica; conformada, además por el Ello y el Superyó.

Cuando hablamos de amor y enamoramiento en el campo psicoanalítico, hemos de tomar en cuenta que son estados afectivos dinámicos; de hecho, todo afecto o estado afectivo es el resultado de procesos psíquicos. Muestra de ello lo observamos, en cómo, al paso del tiempo, disminuyen ambos afectos depositados en un objeto.

Retomemos el caso de nuestros enamorados. Llamarles de esta manera podrá producir resquemor en algunos, pero, al igual que en mi clínica psicoanalítica, me auxilio de la ironía para perturbar al yo con la finalidad de extraer información de dicha instancia. En este caso, tal ironía nos permitirá realizar un distingo: nuestro buen hombre, no menciona haberse enamorado. En la misiva pública sólo se circunscribe a decir: “[…] yo decidí involucrarme personalmente con ella porque sentí compatibilidad, atracción y cariño”.

Moral e ideales, trampas del Yo

Ahora bien, en sentido estricto, él ha dicho que se enamora de ella, pero posiblemente si a él pudiésemos decirle esto, rechazaría tal idea. Lo cual se debería a la carga moral y de ideal que el concepto de enamoramiento ha recibido al paso del tiempo. A lo que llamamos enamoramiento poco lo relacionamos con el desarrollo psíquico que nos ha acontecido como especie en el proceso evolutivo. Cuando el hombre primitivo ingresó o creó la civilización, debió renunciar o regular varios de sus impulsos primitivos, entre ellos, la manera en la que accedía a su goce sexual, es decir: dentro de la civilización, cada que se despierta la excitación sexual en el hombre, a éste le será negado hacer uso de su fuerza y poder para apaciguarla. Es el enamoramiento el mecanismo psíquico con el cual el hombre civilizado accederá a dicho goce, en otras palabras, en lugar de tomar por la fuerza a la mujer (u objeto), o de manifestar su deseo sexual, el hombre dirá que está enamorado.

Si volteamos la mirada hacia la mujer, ¿podremos hacer uso de esta explicación para lo que, en su caso, acontece en el enamoramiento? Es la clínica psicoanalítica de lo femenino la que nos permitirá responder dicha pregunta, así como acercar la mirada hacia lo que la instancia psíquica, el Yo de la involucrada —en el caso que nos ocupa— pudo haber vivido.

Continuará el próximo sábado…

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 700C6/951 132 8534

[email protected] 

FACEBOOK: 

https://www.facebook.com/Institutodeestudioseinvestigacionpsicoanaliticaac

INSTAGRAM:

https://www.instagram.com/ineip.psicoanalisis

TWITTER: 

 https://x.com/IneipPsico

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.