Israel García Reyes
La organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, del inglés People for the Ethical Treatment of Animals) causó gran polémica con su propia marca, Urban Outraged, que ofrece productos que simulan haber sido hechos con "piel humana".
De este modo, PETA decidió invertir los papeles simulando lo que serían accesorios y prendas a base de partes humanas para despertar conciencia sobre el uso de pieles animales para confeccionar prendas.
"Sus tiendas ya venden textiles lujosos sin animales, por lo que debería ser fácil para ellos vender solo esos y eliminar todos los productos derivados de animales", describe la empresa.
Asimismo, PETA señala que las personas que consumen en estas tiendas han apoyado a industrias que involucran prácticas violentas en contra de los animales, pero que serían consideradas "crueles e inusuales" si se realizaran en personas, pues cada año estos seres sufren y mueren para producir artículos de lana, cuero, seda, principalmente.
PETA indica: "Las cabras explotadas por cachemira gritan de dolor y terror cuando los trabajadores les arrancan el pelo con peines de metal afilados. Más tarde, les cortan la garganta en los mataderos y los dejan morir en agonía. Y las vacas son golpeadas y electrocutadas rutinariamente para obtener cuero en algunos de los proveedores más importantes".
Asimismo, Urban Outraged, de PETA, ofrece una detallada descripción donde se especifica el origen de la persona, el método utilizado para su creación y los cuidados que se debe dar a la prenda, además de una calificación y un par de comentarios que hacen los compradores, supuestamente.
En tanto, entre los artículos destaca "La falda de Juliet", confeccionada con "lo mejor de ella":
"Era un alma sensible, lloraba y vomitaba de miedo hasta el final (como suelen hacer los niños)".
Además está "La bota de Meg", que de acuerdo con la marca, es uno de los artículos más populares, ya que cada una "tiene sus propios toques especiales" al estar elaborada con partes diferentes de la joven sacrificada.
"Con cada patada y grito venían muchos golpes con martillos para garantizar que el cuero se mantuviera suave y flexible. Logramos limpiar la mayor parte de la sangre, pero se puede esperar una gota ocasional como resultado del proceso artesanal".
A su vez, destaca "La chaqueta Avery", que permite apreciar parte del rostro de Avery, de tan solo 22 años, a decir de la marca.
"Llegó pre-bronceada y luego fue desollada mientras aún estaba viva, por lo que cualquier signo de estrés en la piel es incidental y debe tomarse como un signo de individualidad".
También hay vestidos, cinturones, zapatos, pantalones, bolsas y hasta crema hidratante, todos con un mensaje en común: alto al maltrato animal.
Cabe mencionar que PETA es la organización más grande del mundo a favor de los derechos animales, enfocada en cuatro áreas en donde se explota a estos seres vivos en beneficio humano: laboratorios, industria alimenticia, comercio de ropa y en el negocio del entretenimiento.
FOTO: Vegan Food & Living / El Sol de México / Columna Digital
