Israel García Reyes
Hoy se dio a conocer el caso de la peruana Rosa Isabel Céspedes Callaca, de 36 años de edad, quien fue declarada fallecida tras sufrir un percance vial, presuntamente golpeó su ataúd en pleno sepelio, sorprendiendo a los presentes, quienes llamaron a emergencias para trasladarla a un hospital y que recibiera atención.
Testigos señalan que la mujer era velada en el cementerio El Carmen de Ferreñafe, en la ciudad de Chiclayo, Perú, cuando los familiares notaron que Rosa Isabel comenzó a golpear su ataúd.
El administrador del cementerio, Juan Segundo Cajo, relató: “Abrió los ojos y estaba sudando. En ese momento fui a mi oficina y procedí a llamar a la policía”.
Momentos después, policías arribaron al lugar, levantaron el ataúd con el cuerpo y lo trasladaron al Hospital Referencia de Ferreñafe, donde un médico verificó que la mujer de 36 años tenía signos vitales, pero eran muy bajos. Personal de salud le colocó equipo médico para medir su saturación de oxígeno, el cual era muy bajo, provocando que a las horas fuera confirmada su muerte.
Un tío de la mujer expuso: “Queremos saber por qué ayer mi sobrina reaccionó cuando la estábamos llevando para enterrarla. Tenemos los videos donde ella empuja el cajón, lo toca. La llevamos al hospital y ella llegó con 5 de pulso”.
Los hechos comenzaron cuando Rosa Isabel sufrió un accidente vial el pasado 24 de abril cuando junto a sus tres hijos, su cuñado y su esposo, viajaban en una moto furgón. El vehículo fue impactado por una camioneta que circulaba a exceso de velocidad y la familia salió disparada del vehículo.
En el lugar el cuñado de la mujer falleció y sus hijos se encuentran en el hospital en estado crítico, hasta el momento.
Qué pasó
Por su parte, autoridades del hospital donde fue atendida explican que pudo atravesar un episodio de catalepsia, un estado biológico en el que una persona está inmóvil y sin signos vitales, aunque en realidad está con vida.
En tanto, otra versión refiere que los médicos del hospital donde fue atendida por primera vez la habrían desconectado certificando su muerte sin una debida revisión; por lo que enviaron su cuerpo a la morgue, para que días después ocurriera el hecho.
Se cree que la mujer de 36 años seguía en coma.
Cabe mencionar que el personal de salud que la atendió después del accidente, le diagnosticó traumatismo craneoencefálico severo, tras sufrir el accidente.
FOTO: El Comercio
