Recientemente, a través de diferentes plataformas, el caso de Kevin Sánchez, un migrante mexicano, se ha vuelto viral, esto tras advertir a otros migrantes que “no le manden dinero a sus familiares”; a continuación, te explicamos la razón de su consejo.
Durante años, Kevin envió a su madre más de dos millones de pesos con la ilusión de que le construyera una casa en México. Sin embargo, al regresar a su país natal, descubrió que su familia había gastado el dinero y no había rastro de la vivienda que tanto anhelaba.
En un video publicado en la cuenta @kevinsanchezofficial, el hombre relató su experiencia, que rápidamente captó la atención de miles de usuarios. Con evidente enojo y frustración, explicó que el único resultado de sus envíos fue la compra de un terreno vacío, sin cimientos, paredes ni materiales para iniciar la construcción.
Kevin Sánchez, un migrante mexicano, se volvió viral tras compartir su amarga experiencia: durante años envió más de dos millones de pesos a su madre para construir su casa en México, pero al regresar solo encontró un terreno vacío.
¿Qué opinas?
Créditos a quien correspondan pic.twitter.com/WuTPVvDZRZ— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) February 25, 2025
“Lo único que hizo fue comprarme el terreno. Yo me regreso a México esperando ver mi patrimonio, miren, todo mi esfuerzo le valió. No le importó. Absolutamente nada hizo, ni siquiera metió nada de material”, expresó.
El mexicano confesó que cada mes o semana enviaba dinero a su madre, dependiendo de sus posibilidades, ya que confiaba plenamente en ella y en sus tres hermanos, quienes también tuvieron acceso a los recursos. Sin embargo, al llegar a México, sus expectativas se derrumbaron. La casa de sus sueños se convirtió en una desilusión marcada por las mentiras y el abuso de confianza.
“¿Ustedes creen que es justo?”, cuestionó Sánchez en su video, mientras mostraba el terreno vacío. La situación lo llevó a advertir a otras personas que residen en el extranjero y envían dinero a sus familias en México. “No le manden dinero a sus familiares. Yo confiaba en mi mamá y miren nada más, así me pagó. Se lo gastó todo. Ahora no quiere ni siquiera contestarme las llamadas ni los mensajes. Fui a su casa y me corrió. Mis hermanos no me quieren ver porque entre todos se lo gastaron”, señaló.
