Cada 10 de marzo, los fanáticos de los videojuegos celebran el Mario Day, una fecha que nació del ingenioso juego de palabras entre “Mar10” y el nombre del personaje más famoso de Nintendo. Desde hace años, esta jornada se ha convertido en un homenaje global al icónico fontanero que ha marcado generaciones de jugadores.
El personaje apareció por primera vez en 1981 en el videojuego Donkey Kong, aunque en ese momento no se llamaba Mario. En su debut fue presentado como Jumpman, un carpintero que debía rescatar a una joven de un enorme gorila. El nombre definitivo llegó después, cuando el diseñador japonés Shigeru Miyamoto decidió rebautizarlo como Mario, dejando atrás otras ideas como “Mr. Video”.
La elección del nombre tiene una historia curiosa. Según versiones que circulan dentro de la propia compañía, el personaje fue nombrado en honor a Mario Segale, el propietario del almacén que Nintendo rentaba en Washington durante los años ochenta. Se dice que Segale llegó molesto a exigir el pago de la renta y, de alguna forma, terminó inspirando el nombre del protagonista.
Otro detalle poco conocido es que Mario no siempre fue fontanero. En Donkey Kong trabajaba como carpintero porque la historia se desarrollaba en una construcción. No fue sino hasta el lanzamiento de Mario Bros. cuando el personaje adoptó oficialmente el oficio de fontanero, debido a que el juego estaba ambientado en tuberías subterráneas.
El aspecto que hoy lo hace inconfundible también nació por limitaciones tecnológicas. Su gorra se diseñó porque era complicado animar el cabello con los pocos píxeles disponibles en los videojuegos de la época. El bigote, por su parte, ayudaba a distinguir su nariz y rasgos faciales en pantallas de baja resolución.
Los trucos técnicos también se reflejaron en el clásico Super Mario Bros.. Para ahorrar memoria en el cartucho del videojuego, los desarrolladores utilizaron exactamente el mismo dibujo para las nubes y los arbustos, cambiando únicamente el color.
Otro mito que muchos jugadores repiten es que Mario rompe los bloques con la cabeza. Sin embargo, en el arte oficial del personaje se observa que en realidad golpea los bloques con el puño levantado mientras salta.
Y aunque su bigote y su voz adulta podrían hacer pensar que se trata de un hombre de mayor edad, el propio Shigeru Miyamoto ha explicado en varias ocasiones que Mario tiene entre 24 y 25 años.
A más de cuatro décadas de su creación, el personaje sigue siendo uno de los íconos más reconocidos de la industria del entretenimiento digital. Con decenas de videojuegos, películas, series y mercancía alrededor del mundo, Mario continúa acumulando “vidas extra” en la cultura popular cada vez que llega el Mario Day.
