La Dra. Valdés Moreno Jefa de la Licenciatura en Nutriología de la FES Zaragoza UNAM destaca la necesidad de una estrategia integral y multisectorial que incluya educación, políticas públicas y cambios en el estilo de vida para combatir esta problemática. El cambio de hábitos requiere de un esfuerzo colectivo, comenzando por la educación, la regulación y un cambio en las prioridades de consumo.
La actual formación interdisciplinaria de los futuros nutriólogos, que ya incluye la perspectiva social y humanística, será crucial para abordar este desafío complejo.
De acuerdo a estadísticas clave de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2020-2023, menciona que personas en edad escolar presentan 36.5% con sobrepeso u obesidad; adolescentes: 40.4% con sobrepeso u obesidad. En tanto, mujeres adultas 41%, hombres adultos 33% con obesidad.
La especialista agrega que uno de los factores es la genética, como tener padres con sobrepeso u obesidad, un dato que duplica la prevalencia en hijos.
Hábitos como el consumo de azúcares añadidos aumenta el 66% de probabilidades en población que excede el límite recomendado por la OMS hasta un 10%.
En tanto, solo el 25% de escolares y adolescentes cumplen las recomendaciones de consumir frutas y verduras.
Causas principales
Una de las causas principales que se han notado son: los hábitos alimenticios, estilos de vida, los diversos factores socioeconómicos y la influencia cultural, estos factores acechan al pueblo de México pues por las largas jornadas laborales se relacionan con el poco tiempo que tienen libre se opta por ingerir un alto consumo de alimentos ultra procesados, ricos en azúcares, grasas, sal, denotando el bajo consumo de frutas y verduras, los salarios muchas veces limitan el acceso a alimentos saludables y optan por opciones económicas de comida rápida, la normalización de la comida chatarra se ha visto envuelta en nuestra cultura.
Soluciones propuestas
Algunas de las soluciones propuestas por la Dra. Valdés ha sido la educación, es decir, crear programas educativos en escuelas, comunidades y entornos laborales sobre alimentación saludable y actividad física, así como mejorar el etiquetado de alimentos y combinarlo con campañas de educación nutricional.
De igual forma la creación de políticas públicas deberán controlar la venta de comida chatarra en escuelas y regulación de la publicidad de alimentos no saludables. Y la implementación y seguimiento de sanciones por incumplimiento de la responsabilidad social por parte de las empresas.
Para lograr un cambio favorable en la salud de las y los mexicanos es importante fomentar la actividad física, que todos conozcan la importancia de tener un descanso adecuado; dormir 8 horas (jóvenes) y 6-7 horas (adultos).
Otra solución es incorporar pausas activas en la jornada escolar y laboral.
