En nuestro país las enfermedades más conocidas de transmisión por mosquitos son el Dengue, Zika y Chikungunya, sin embargo según datos de la OMS, México es parte de los 99 países donde se registran entre 700 mil y 1 millón de casos de Leishmania, además de entre 20 mil y 30 mil muertes al año lo que la proyecta como una de las infecciones que deben ser tomadas en cuenta para su prevención.
Con la afectación por el cambio climático insectos como los mosquitos aumentan su proliferación, pues el aumento de la temperatura en las estaciones que deberían ser frías les brinda una ventana mayor para realizar sus ciclos de reproducción, aumentando considerablemente su población y con ello las enfermedades que transmiten.
Leishmania Mexicana
La infección se da a través de la picadura de un mosquito hembra, de manera general en los mosquitos los encargados de picar son las hembras. La picadura es indolora, lo que hace que la detección temprana de la enfermedad sea muy complicada. Así también en México se conocen 3 especies de parásitos que pueden afectar humanos:
Leishmania mexicana, que provoca la enfermedad en su forma visceral, la más agresiva, pues provoca cuadros de fiebre irregulares que sobrepasan los 40°C, inflamación de hígado y bazo, además de síntomas secundarios como dolor articular, muscular y en los huesos, contando con un 95% de mortalidad en caso de no ser atendido, en caso de sobrevivir sus órganos quedarán severamente afectados.
Leishmania infantum, que mayoritariamente produce leishmaniasis cutánea, la cual provoca la aparición de abultamientos ulcerosos que pueden infectarse, pero también puede causar la visceral.
Leishmania braziliensis, ocasiona la variante mucocutánea de la enfermedad, que afecta la piel, la nariz y la boca a través de lesiones en las mucosas que pueden comprometer la laringe, faringe y ocasionar dolor, ronquera y disfagia, además de secreción nasal y sangrado.
Zonas de riesgo
La Guía para la atención médica de la leishmaniasis en México, documento elaborado por la Secretaría de Salud y el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (CENAPRECE), informó que de 2012 a 2020 se reportaron casos de leishmaniasis en los estados de Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Tabasco, Veracruz, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Yucatán.
Los picos más altos se registraron en Tabasco y Quintana Roo, con 450 y 600 casos, respectivamente.
Actualmente en lo que va de 2024 se reportaron 225 casos, todos de leishmaniasis cutánea, esto de acuerdo con el Boletín Epidemiológico emitido del 4 al 10 de agosto.
Medidas de riesgo y prevención
Para evitar la propagación es importante evitar que la basura se acomule, la insalubridad en la vivienda es un factor de riesgo. Evitar dormir a la intemperie o en el suelo, preferiblemente no dormir en lugares donde estén alojadas muchas personas.
Así también proteger a las niñas, niños y personas de la tercera edad, así como personas inmunocomprometidas.
